QUIEN ENSAYA LO ABSURDO CONSIGUE LO IMPOSIBLE (Unamuno)

viernes, 30 de septiembre de 2011

"Libre" de Nino Bravo


La canción habla del primer alemán que murió intentando atravesar el muro de Berlín.

Peter Fechter, un obrero de la construcción de 18 años, intentó huir junto con un amigo y compañero de trabajo, Helmut Kulbeik. Tenían pensado esconderse en el taller de un carpintero, cerca del muro, y, tras observar a los guardias de la “frontera” alejándose, saltar por una ventana hacia el llamado “corredor de la muerte”, atravesarlo corriendo y saltar por el muro cerca del Checkpoint Charlie, a Berlín Oeste.

Hasta llegar al muro las cosas salieron bien, pero cuando se encontraban arriba, a punto ya de pasar al otro lado, los soldados les dieron el alto, y a continuación dispararon. Helmut tuvo suerte, Peter resultó alcanzado por varios disparos en la pelvis, cayó hacia atrás, y quedó tendido en el suelo en la “tierra de nadie”, durante cincuenta angustiosos minutos, moribundo, desangrándose, a la vista de todos, y sin que nadie hiciera nada.
Gritó pidiendo auxilio, pero los soldados soviéticos que le habían disparado no se acercaron, y lo único que pudieron hacer los soldados americanos fue tirarle un botiquín, que no le sirvió de ayuda, ya que sus graves heridas internas le impedían moverse, y poco a poco fue perdiendo la consciencia. Durante casi una hora, los ciudadanos de ambos lados de Berlín contemplaron impotentes su agonía, gritando a los soldados de ambos lados para que le ayudasen.
Pero ambos bandos tenían miedo de que los del otro lado les disparasen, como había pasado en otras ocasiones anteriores; aunque ninguna en una circunstancia tan perentoria como esta y a las dos del mediodía, con tantos testigos presentes, incluyendo periodistas en el lado occidental.
Los soldados del lado oriental, zona a la que pertenecía en realidad la “tierra de nadie”, tampoco le ayudaron, y no se acercaron hasta pasados 50 minutos, seguramente para que sirviera de ejemplo para cualquier otro que pensase huir.
(Aún así, entre 1961 y 1989 murieron más de 260 personas, sólo intentando cruzar el Muro; además de los que murieron al querer cruzar la frontera entre las dos Alemanias, y ya no hablemos de los que estuvieron en la cárcel por intentarlo, o por ayudar a otros).

Cuando por fin se acercaron los soldados de la RDA y se lo llevaron, los ciudadanos de ambos lados gritaron repetidamente “¡asesinos, asesinos!”. En el lado occidental, se sucedieron las protestas y las manifestaciones los días siguientes, y los habitantes del Berlín Oeste comprendieron claramente lo difícil que sería para sus familiares y amigos del Berlín Este el intentar escapar. Asimismo, también se dieron cuenta, decepcionados, de que los soldados americanos, en pleno auge de la Guerra Fría,
no harían nada para ayudarles en circunstancias similares. Fue un duro golpe para la esperanza de los berlineses.
TIENE CASI VEINTE AÑOS y ya está
cansado de soñar;
pero TRAS LA FRONTERA está su hogar,
su mundo y SU CIUDAD.
Piensa que la ALAMBRADA sólo
es un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.
Libre,
como el sol cuando amanece yo soy libre,
como el mar.
Libre,
como el ave que escapó de su PRISIÓN
y puede al fin volar.
Libre,
como el viento que recoge MI LAMENTO Y MI PESAR,
camino sin cesar,
detrás de la verdad,
y SABRÉ LO QUE ES AL FIN LA LIBERTAD.
Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción;
marchaba tan feliz que NO ESCUCHÓ
LA VOZ QUE LE LLAMÓ.
Y TENDIDO EN EL SUELO SE QUEDÓ,
SONRIENDO Y SIN HABLAR;
SOBRE SU PECHO, FLORES CARMESÍ
BROTABAN SIN CESAR
.
La canción, escrita diez años después de los hechos, recoge una historia y unas fotos que dieron la vuelta al mundo, y que todavía hoy son símbolo de la crueldad humana. En el lugar donde murió Peter Fechter, se levantó en 1990 un monumento. Ya en 1997, dos antiguos soldados de la RDA fueron juzgados, y admitieron haber disparado contra Peter Fechter. Se les declaró culpables, y fueron condenados a un año de cárcel. En el juicio el forense declaró que toda ayuda hubiera sido inútil, ya que la gravedad de las heridas le hubiera causado la muerte en cualquier caso. Pero es algo que nunca sabremos, ¿verdad?

La canción es símbolo de todo el pueblo alemán que soñó con huir, ya que si Peter fue la primera víctima del muro, el último, Chris Gueffroy, en 1989, tenía, precisamente, veinte años…

viernes, 23 de septiembre de 2011

Dejad caer a las bolsas, dejad quebrar a los bancos: subid salarios y bajad impuestos laborales

Salvo en una economía financista -justo la que sufrimos-, una recesión económica no consiste en que las bolsas caigan sino en que la economía no crezca y no cree puestos de trabajo. A ver, repitamos todos: quien invierte o especula en bolsa es porque ya ha cubierto todas sus necesidades primarias y le sobra algo, o mucho, para vivir de las rentas.
Por tanto, como el problema no es la bajada de las bolsas ni la solvencia de los bancos, la solución a la crisis no pasa por capitalizar los puñeteros bancos, ni por inyectar más dinero en los mercados, hoy dedicados al noble deporte de asfixiar a la economía productiva. Caen los mercados porque no pueden seguir exprimiendo a una economía languideciente. A quien tiene hambre no se le receta deporte y vida sana, se le da de comer.
La solución erradica en hacer crecer a la economía. ¿Y por qué no crece la economía? Pues porque los mercados financieros drenan todo el ahorro que debía dedicarse a apoyar a las empresas, ciertamente, pero, sobre todo, porque el consumo se ha despeñado. Sin consumo no hay venta, sin venta no hay producción, sin producción no se crean puestos de trabajo.
Sin embargo, los poderosos del mundo -por ejemplo el G-20- que hay que coordinarse para apoyar a los mercados financieros. Y la directora del FMI, Christine Lagarde -otra que se está cubriendo de gloria- asegura que estamos peor que cuando cayó Lehman. Desde luego, la crisis ha ido a peor porque los líderes mundiales no han comprendido que hay que hacer justamente lo contrario de lo que están haciendo: en lugar de reforzar la economía financista hay que huir de ella. Hay que dejar quebrar a los bancos quebrados en lugar de salvarlos (un dato, Irlanda, uno de los países rescatados, se ha gastado ya el 20% de su PIB, sí, han leído bien, en salvar a sus bancos: ¿hasta cuándo?), no hay que inyectar dinero en los mercados financieros por su voracidad es insaciable y, al final, ese dinero nunca llega a la economía real. A quien hay que ayudar es a que repunte el consumo: subir los salarios, sobre todo los bajos, reducir impuestos -todos no se puede, dado que estamos en el fondo del pozo- pero sí los impuestos laborales, los que gravan el empleo, sobre todo a la pyme y al autónomo.
¿Por qué los prohombres del mundo, que saben más de economía que yo, se obstinan en caminar en dirección opuesta a la salida? Pues porque no han comprendido que esto no es una crisis económica, sino moral. Los mercados financieros se han convertido en un pecado social, donde se prima al dinero en lugar de al hombre, sujeto, objeto, de la economía.
El axioma económico de la economía financista, es decir, de estos grandes hombres, es decir, de la economía del siglo XXI, la que subyace tras la presunta modernidad capitalista, es el siguiente: no importa que las economías familiares vayan mal si la economía global -ya ni tan siquiera las economías nacionales- marchan bien.
Para mí que el G-20 debería leer la encíclica Dios es amor, de Benedicto XVI.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com

martes, 6 de septiembre de 2011

Rocco Buttiglione: Sin límites no hay libertad

Libertad, instintos, deseos, ascesis, personalidad coherente, autoridad, permisividad.

Se multiplican meritoriamente las iniciativas de reflexión sobre el tema de la emergencia educativa y, recientemente, a estas se ha añadido una importante investigación del proyecto cultural de la Conferencia episcopal italiana que lleva el sugestivo titulo: "El desafío educativo". En mi opinión, en el centro de la reflexión sobre el tema hay que poner una cita de Benedicto XVI: "La educación bien lograda es formación en el uso correcto de la libertad".

La emergencia educativa de nuestro tiempo consiste precisamente en la dificultad que la familia y la escuela encuentran a la hora de educar en la libertad, de formar hombres libres, Para comprender el alcance del problema, es necesario ante todo quitar un prejuicio común: que para educar en la libertad es suficiente con eliminar cualquier vinculo y abandonar al joven al simple desarrollo natural de sus pasiones.

Desde Rousseau en adelante este naturalismo, es el proton pseudos (el "error original") de la pedagogía moderna,

Excavando un poco mas hondo no es difícil descubrir detrás de este error la negación, sin pruebas, de la doctrina cristiana del pecado original. Se afirma una bondad original del instinto. El instinto siempre es bueno y no necesita ser guiado por la razón. Y aunque esa guía fuera necesaria, se desarrolla naturalmente, sin tener que realizar ningún esfuerzo para vencer una resistencia.

Santo Tomás, en cambio, pensaba que existe una tendencia de la naturaleza corrompida por el pecado que se opone a los dictámenes de la recta razón: es el peso de la concupiscencia. Para corregirlo es necesario el esfuerzo consciente de la voluntad y también otro peso, distinto, que ayuda a orientar la voluntad, el pondus amoris, el peso del amor.

Por lo demás, ya san Agustín escribía: amor meus pondus deum ("mi amor es el peso que me arrastra"). El amor a Dios me arrastra hacia la verdad y el bien; el amor desordenado a mi mismo y al mundo, hacia la mentira y el mal.

La pedagogía emancipadora y permisiva de nuestro tiempo ha ignorado intencionadamente esta estructura antropológica del ser humano. Se buscaba realizar un hombre liberado.

Los resultados, en cambio, se alejan considerablemente de las promesas iniciales.

En realidad, el joven mira con preocupación, sorpresa y miedo el conjunto de interrogantes, exigencias y deseos que se desarrolla dentro de el. Instintivamente entiende que estas pulsiones son contradictorias entre si y potencialmente destructivas. ¿Cómo reconducirlas a una unidad e impedir que la persona se vea desgarrada por sus contradicciones? Mas exactamente, ¿cómo conseguir que la persona logre emerger, que logre formarse a si misma a partir de este conjunto de deseos y de exigencias?

La libertad del hombre no es la libertad del instinto. Solo a partir de una imagen del verdadero bien de la persona es posible seleccionar, ordenar y organizar las estructuras interiores de un ser humano inteligente y libre.

Antonio Rosmini nos ha dejado una critica perfecta del naturalismo que parte de la constatación de que los deseos son caprichosos, variables y en continua contradicción uno con otro.

Tenemos mas deseos que energías para realizarlos. Además, algunos deseos por su estructura íntima contradicen a otros.

Sigmund Freud (el verdadero crítico del naturalismo, aunque mal comprendido) escribió una vez que si nuestros deseos fueran caballos, muchos estarían atados a los ataúdes de nuestros mejores amigos.

Realmente es así: el deseo ignora la valoración de las consecuencias y la escansión temporal. El niño que llora contra su madre la querría ver muerta. Claro que, si la matara, después se pasaría toda la vida llorando por lo que había hecho. El deseo ignora incluso el principio de no contradicción. En el ejemplo anterior el niño querría a su madre viva y muerta a la vez.

Para entender lo que realmente queremos, tenemos que aprender a someter el deseo inmediato al juicio de la razón. Entre los numerosos deseos debemos seleccionar algunos que queremos realizar verdaderamente y concentrar en ellos la energía de la vida que se llama trabajo. ¿Cómo es posible jerarquizar los impulsos instintivos y ordenarlos dentro de una hipótesis de personalidad coherente? Esta operación de jerarquización de los instintos y de unificación de la persona solo es posible a la luz de la verdad sobre el bien de la persona.

La mentalidad común otorga un gran valor a la espontaneidad. En esto hay algo de verdad, especialmente como reacción a una pedagogía autoritaria y coercitiva de una fase histórica anterior que generó hipocresía mas que una verdadera adhesión al bien. Sin embargo, es preciso estar atentos a no hacer de la espontaneidad un ídolo.

Muchas veces la elección espontánea que obedece a un impulso irreflexivo y no educado es también una elección equivocada y destructiva para la persona.

Todo esto no es posible sin dos factores fundamentales del proceso educativo que hoy se ignoran sistemáticamente. El primero es la ascesis. Ascesis es capacidad de decir que no, de resistir a la violencia con la cual el impulso pide que se le satisfaga inmediatamente sin una reflexión que se pregunte si corresponde a la verdad y al verdadero bien de la persona.

El permisivismo contemporáneo ha difamado la ascesis identificándola con la "represión". La ascesis implica ciertamente la fuerza de reprimir el instinto, pero también implica la capacidad de dar a la energía proveniente del instinto una forma nueva, correspondiente a la verdad de la persona.

Sin ascesis no hay educación de la persona. Pero la fuerza necesaria para la ascesis debe ser movilizada por la experiencia de algo positivo, por la percepción de un valor por el cual vale la pena afrontar la fatiga y la frustración de la ascesis.

La ascesis no es solo represión porque indica a la energía pulsional una modalidad de satisfacción alternativa, justa para el hombre. Pero lo que es bien para el hombre en el proceso educativo no puede ser el simple resultado de una búsqueda intelectual individual.

El bien fascina y convence si lo encontramos en una experiencia humana viva. Es necesaria la experiencia de la autoridad. La autoridad es la presencia del valor en una persona que da testimonio de él, hace que los demás lo puedan percibir mas directa y fácilmente. La autoridad es guía en el camino hacia la experiencia del valor.

Sin ascesis y sin autoridad no hay experiencia educativa. La autoridad transmite la experiencia de los valores para que se pueda poner a prueba en la vida del discípulo. El discípulo no repetirá servilmente esta experiencia tal como se ha realizado en la vida del maestro. Mas bien la confrontara con sus propias experiencias y la filtrara a través de estas reviviéndola y haciéndola propia.

En este proceso continuo de transmisión y verificación crítica la tradición de una cultura crece y se renueva en el tiempo.

¿Que sucede en una cultura que ha difamado la ascesis y desacreditado a la autoridad?

Lo ha descrito muy bien Erich Frommen en un libro famoso hace tiempo, titulado "Fuga de la libertad". El joven que tiene miedo de sus impulsos y de la propia incapacidad de controlarlos y de disciplinarios acepta depender del poder de la opinión dominante en su ambiente.

En lugar de desarrollar un pensamiento crítico se rinde a lo que se dice, a lo que quiere quien tiene el control de los medios de comunicación de masas.

Herbert Marcuse habla de sublimación represiva. La sociedad permisiva ofrece al joven numerosas modalidades de satisfacción inmediata del instinto, pero precisamente de este modo hace más difícil la formación de una personalidad libre, capaz de establecer su propia relación con la verdad y de hacer de esa relación la guía de la propia construcción social.

La educación "tradicional" invitaba a luchar por controlar las propias pasiones, a buscar la verdad, a orientar las pasiones según la verdad y hacia la verdad.

El hombre llega a ser libre cuando reconoce la verdad. La obediencia a la verdad libera al hombre de la tiranía de las opiniones dominantes y también de la sumisión a los hombres. Temer a Dios es reinar. Quien teme a Dios no tiene miedo de los hombres.
Igualmente la obediencia a la verdad libera de la sumisión a las propias pasiones. Obediencia a la presión de las pasiones y obediencia al poder social externo pueden oponerse entre sí, como ha sucedido con frecuencia en el pasado. Hoy acontece lo contrario. El poder social se alía con las pasiones del alma para impedir que se forme una personalidad responsable y libre, para crear una masa libremente manipulable por quien tiene el poder.

Este es el problema de la educación en nuestro tiempo. Está, por una parte, la libertad del instinto y, por otra, la libertad de la persona. La libertad de la persona supone que el sujeto es capaz de dominar su propio instinto y, de ese modo, llega a ser dueño de sí mismo.

El hombre que no llega a ser dueño de sí mismo mediante la ascesis acaba por sentir la libertad del instinto como una carga insoportable, no se orienta en los conflictos que surgen inevitablemente entre las diversas metas instintivas posibles y acaba por entregar de buena gana su libertad al poder social dominante.

El hombre que pide sólo satisfacción inmediata a sus pulsiones se entrega inevitablemente a quien puede darle esa satisfacción, y resulta infinitamente manipulable.
El hombre pertenece a quien puede darle panem et circenses. La satisfacción alucinatoria del deseo mediante el espectáculo televisivo sustituye el esfuerzo por realizar realmente las propias exigencias verdaderas.

El punto de llegada de buena parte de las modernas tendencias "deconstruccionistas" es precisamente la reconstrucción del yo y la abolición de la personalidad consciente. Para reconstruir la educación es necesario volver a partir de testigos autorizados -.¿No es esto lo que deberían ser, ante todo, los padres y los educadores?- que sean capaces de indicar sin ambigüedad el recorrido de una ascesis que hace capaces de verdad, que permite ponerse en marcha en el camino de la búsqueda de la verdad.


Publicado en L'OSSERVATORE ROMANO - edición en lengua Española ,numero10, marzo7de 2010 - p.14

lunes, 5 de septiembre de 2011

La democracia solo es aceptable para un cristiano, previo sometimiento al Orden Natural


Los cristianos y especialmente los católicos, debemos esforzarnos para que nuestras sociedades “democráticas” redescubran en la Ley Natural, el fundamento previo e imprescindible sobre el que han de basarse todas nuestras leyes , nuestro Sistema político y en general, toda nuestra convivencia social. Benedicto XVI resumió el 30 de marzo del 2006 la Ley Natural, en lo que llamó los cuatro “Principios No Negociables .

Los católicos sabemos que para evitar los desmanes del poder, estos cuatro principios jamás deben ser ignorados, ni deben de estar sometidos a los volubles deseos de las manejables mayorías sociales. Por el contrario, estos cuatro principios deben estar muy presentes en cualquier sistema político y requieren ser defendidos en toda sociedad, sea o no cristiana, que busque realmente la justicia y que desee servir y dignificar la vida de cada ser humano.

Pero la democracia liberal, en su absurdo relativismo y contraviniendo el Orden Natural, asume como ley cualquier deseo mayoritario de sus votantes, supeditando directamente los conceptos del bien y del mal, a la voluble decisión de las masas sociales que, para colmo, suelen ser manejadas a su antojo por las ocultas manos de los magnates que dominan los poderosos medios de comunicación.

Consecuencia de esa falta de un “anclaje” moral que padecen las democracias occidentales, es que las democracias tienden inexorablemente a perjudicar a sus individuos socialmente más débiles , como es el caso de las minorías raciales, de los no natos, de los ancianos y/o de los enfermos.

Como ejemplos de ello podemos citar al nazismo y a sus monstruosas políticas sociales, dado que Hitler y su “Partido Nacional Socialista Obrero Alemán ”, alcanzaron democráticamente el poder en 1933, en unas elecciones en las que obtuvieron más del 44 % de los votos. (No creemos necesario recordar las consecuencias de su monstruosa política social).

Otros ejemplos más cercanos en el tiempo y el espacio, los tenemos en el dictador Hugo Chavez de Venezuela o en el propio Zapatero , que aupado por uno de los dos grandes partidos del Sistema en España y apoyado incondicionalmente por la mayoría de los grandes medios de comunicación social (es decir, por la masonería), ha sido capaz, mediante una retórica simplona y repitiendo constantemente mensajes “buenistas” y “políticamente correctos”, de obtener el apoyo mayoritario de nuestra sociedad durante casi ocho años, dando lugar a leyes tan infames y contranatura, como la Ley de Identidad de Género (que permite cambiar el DNI de nombre a mujer y viceversa, sin siquiera haber pasado por el quirófano), la Ley de igualdad de género, (que criminaliza al hombre frente a la mujer, antes de juicio alguno), o la del aborto actual (aunque esta no es mucho peor que la anterior, defendida actualmente por el PP).

Los cuatro Principios definidos por S.S. Benedicto XVI como “No Negociables” son, por tanto, también imprescindibles en democracia, para evitar con ellos que la estupidez o el egoísmo de las mayorías y/o de los económicamente más fuertes, puedan llegar a convertir sus deseos en criterio, hasta el punto de llegar a trastocar socialmente, los mismos conceptos del bien y del mal.

En consecuencia, podemos asegurar que si no existe un mínimo marco de principios incuestionables que nos protejan a todos y asumidos como previos a cualquier voluntad democrática de las mayorías, toda monstruosidad social es posible en una democracia liberal.

Ese marco mínimo que no debe de traspasar el «relativismo ético» de ninguna democracia, es el de la Ley Natural : esa «norma escrita por el Creador en el corazón del hombre», que le permite distinguir entre el bien y el mal.

Hoy más que nunca y para luchar por el Reinado social de Cristo, es necesario que los católicos superemos nuestros individualismos , que venzamos el trasnochado enfrentamiento entre “izquierdas y derechas”, así como la falaz teoría del “mal menor” o el miedo a que nos denominen “ultras”. En una sociedad en la que somos minoría, debemos de encontrar la fórmula que nos permita aunar el voto de todos aquellos que defendemos íntegramente la Ley Natural, para que podamos ser, también en lo político, “la sal de la tierra”.


Efrén Pablos García
Presidente de la Asociación Cruz de San Andrés

domingo, 31 de julio de 2011

JUVENTUD

"La juventud es una tensión de la vida hacia un más allá, es una actitud referida a un futuro posible o soñado como posible, es una actitud de esperanza, es la tensión que produce en los corazones eso que llamamos un ideal. El ideal es algo a lo que tendemos, que todavía no se ha realizado, pero que ya constituye la fuerza que nos mueve ahora, y por tanto, es más real que todas las demás realidades: nos levanta, nos exige, nos mantiene tensos, llena de sentido nuestras vidas. También las llena de exigencias: el ideal nos pone en actitud de servicio y en actitud de esperanza.
El mundo siempre ha intentado situar la juventud en la edad. Pero pronto se descubre que la juventud de la edad no merece ese nombre, porque lo propio de toda edad es pasar. El futuro de la juventud es bien claro: dejar de ser joven, el futuro de la juventud es la vejez."
Extraído de "La esperanza del Evangelio" de José Guerra Campos. 

miércoles, 8 de junio de 2011

EL GIN-TONIC PERFECTO


La materia prima: una buena ginebra seca, una cucharilla larga, limón verde, una tónica, hielo y, algo irreemplazable, una copa ancha de balón. 
Lo primero es enfriar el recipiente con el hielo: basta darle vueltas alrededor de la copia durante 30 o 35 segundos hasta que forme algo de escarcha. En cuanto al hielo, es mejor que sea clásico, cubitos no muy grandes, y es preferible que sean hechos con agua de mineralización débil, nada del grifo. 
Ya fría la copa, y una vez vertida el agua sobrante, hay que darle aroma. Para ello debe deslizar la corteza del limón verde por el borde de la copa y luego doblarla ligeramente sobre el hielo.
Llega el momento de servir la ginebra: cuente hasta cinco despacio derramándola sobre la cucharilla pausadamente. La proporción debe ser una parte de ginebra y tres de tónica.
El último momento es para la tónica: échela igual que la ginebra, de forma que resbale sobre la cucharilla, y luego mézclela. Bastará con una única vuelta.
Sólo queda lo mejor: disfrútelo.
¡Salud!
La receta es gentileza de Rives.

lunes, 6 de junio de 2011

CULTO AL CUERPO



El hombre contemporáneo libra una desesperada batalla contra el tiempo. Una batalla que tiene perdida de antemano, es cuestión... de tiempo.

sábado, 28 de mayo de 2011

DÍA GRIS Y LLUVIOSO

Día gris y lluvioso. Miro el reloj, van a dar las ocho de la tarde, apenas faltan tres minutos. Estoy solo, bajo una tímida lluvia, en el lugar de siempre, a la hora marcada para el comienzo de la concentración. Decido quedarme y hacer una concentración unipersonal. Comienzo a orar en silencio por las víctimas del aborto, por la conversión de los abortistas, por todas las mujeres que han decidido y se han visto obligadas a abortar…
Inesperadamente llega Javier. Interrumpo mi oración mental y le saludo. Ya somos dos. Iniciamos una conversación y comentamos que quizá sea la lluvia la que ha provocado tan ínfima asistencia. Yo me quejo, ya que para otros asuntos más mundanos la gente aguanta la lluvia y lo que le echen, pero qué se le va hacer.
Cinco minutos después llega Amparo, que nunca falla, y esta vez no podía ser menos. Casi al mismo tiempo llega uno de los hermanos Almela. Poco después dos hombres más, de edad avanzada. No los conozco, pero me alegro mucho de verlos. Ya somos seis.
De manera espontánea formamos un círculo y charlamos brevemente. Le pregunto a Amparo por su viaje a Roma a la beatificación de Juan Pablo II. Amparo nos hace una crónica con todo detalle.
La lluvia arrecia y entre todos decidimos que el acto de hoy consistirá en leer una de las oraciones por la Vida que solemos rezar al finalizar las concentraciones. Todos los presentes somos católicos practicantes, con lo cual creemos que es lo más adecuado. Creemos en el poder de la oración.
Leo la oración:
“Señor, Dios Todopoderoso y Creador nuestro, nos reunimos hoy en torno tuyo para celebrar nuestra existencia y alegrarnos por el don de la vida. Enséñanos a comprender y hacer comprender a los médicos y legisladores, cada vez más profusamente, que toda vida humana es sagrada, tanto la del pequeño en el vientre de su madre, como la del enfermo desahuciado; la del niño lisiado o anormal, como la del adulto incapacitado; la del vecino, como la del hombre distante y lejano. Recuérdanos, Padre Celestial, que independientemente de la edad, raza, color o credo, cada persona ha sido creada a tu imagen y semejanza, y ha sido redimida por Cristo. Enséñanos a ver a los demás a través de tus ojos para poder venerar, preservar y sostener el don de la vida en ellos, y emplear con mayor fidelidad la nuestra a tu servicio. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén”.
Seguimos con un padrenuestro, un avemaría y el gloria.
Damos por concluida la concentración y les agradezco a todos su asistencia. Conversamos brevemente para despedirnos. Llega Héctor, y poco después Assun. Rezagados, pero llegan. Les emplazo a todos para la próxima concentración, el último viernes de Junio.
Nos despedimos y cada mochuelo a su olivo. Sigue lloviendo. Ahora con más fuerza.

José Antonio.

martes, 24 de mayo de 2011

NO SIEMPRE...

No siempre digo lo que pienso,
no siempre pienso lo que digo.

No siempre tengo lo que quiero,
no siempre quiero lo que tengo.

No siempre pago lo que debo,
no siempre debo lo que pago.

No siempre beso cuando amo,
no siempre amo cuando beso.

No siempre oigo cuando escucho,
no siempre escucho cuando oigo.


No siempre lucho cuando es tiempo,
no siempre es tiempo cuando lucho.


No siempre miento cuando hablo,
no siempre hablo cuando miento.


No siempre duermo cuando sueño,
no siempre sueño cuando duermo.


No siempre acierto cuando elijo,
no siempre elijo cuando acierto.


No siempre doy cuando tengo,
no siempre tengo cuando doy.


No siempre voy cuando me esperan,
no siempre me esperan cuando voy.


No siempre hablo cuando puedo,
no siempre callo cuando debo. 

No siempre...

martes, 17 de mayo de 2011

¿UN ARREBATO DE LUCIDEZ?

El centrocampista Sergio Busquets, jugador del Barcelona, podrá disputar la final de la Liga de Campeones, después de que la UEFA haya desestimado sancionarle por supuestos insultos racistas al lateral madridista Marcelo.

 

domingo, 15 de mayo de 2011

MONO


Pudo llamarle gilipollas, pero le llamó mono.
Pudo llamarle imbécil, pero le llamó mono.
Pudo llamarle hijo de puta, pero le llamó mono.
Pudo llamarle mamarracho, pero le llamó mono.
Pudo llamarle idiota, pero le llamó mono.
Pudo llamarle tonto, pero le llamó mono.
Pudo llamarle bobo, pero le llamó mono.
Pudo llamarle cabrón, pero le llamó mono.
Pudo llamarle lelo, pero le llamó mono.
Pudo llamarle subnormal, pero le llamó mono.
Pudo llamarle anormal, pero le llamó mono.
Pudo llamarle cerdo, pero le llamó mono.
Pudo llamarle maricón, pero le llamó mono.
Pudo cagarse en sus muertos, pero le llamó mono.
Pudo..., pero no; le llamó mono.

La U.E.F.A., en un alarde de oligofrenia extrema, ha abierto expediente disciplinario al jugador del F.C. Barcelona, Sergio Busquets, por supuestos insultos racistas -parece ser que le llamo mono- al jugador brasileño del Real Madrid, Marcelo, durante las semifinales de la Liga de Campeones. 

Si se confirma la acusación, Sergio Busquets sería sancionado por la U.E.F.A hasta con cinco partidos, lo que le imposibilitaría jugar la final de la Liga de Campeones contra el Manchester United.

Una vez más, se confirma que va ganando terreno el pensamiento único de corrección política giliprogre, que los occidentales y, especialmente, los europeos, nos estamos dejando imponer, sin ofrecer la más mínima resistencia.


En el fútbol se ha adquirido, a lo largo del tiempo, uno hábitos indeseables, entre los que destacan el insulto.

Se insulta al árbitro, se insulta a los jugadores del equipo contrario, se insulta a los jugadores del propio equipo, se insulta a los seguidores del equipo contrario, se insulta a los directivos, se insulta de manera desproporcionada y gratuita, se insulta de todas las maneras imaginables.. 

Cuando el insulto va dirigido por un jugador hacia un árbitro o un juez de línea o hacia la grada, se le sanciona, con mayor o menor dureza, en proporción a la magnitud del insulto.

Cuando un jugador insulta a otro jugador, nunca pasa nada... a no ser que el jugador insultado no sea de raza blanca. En este caso, se le puede llamar gilipollas, imbécil, hijo de puta, mamarracho, idiota, tonto, bobo, cabrón, lelo, subnormal, anormal, cerdo, maricón -dentro de poco, tampoco-, etc., etc., etc.; pero no se le puede llamar mono, negro, indio, gitano, o cualquier insulto de los que el pensamiento dominante políticamente correcto giliprogre cataloga como racista.

De la misma manera, cuando los aficionados insultan a un jugador, nunca pasa nada... a no ser que el jugador insultado no sea de raza blanca. En este caso, se le puede llamar gilipollas, imbécil, hijo de puta, mamarracho, idiota, tonto, bobo, cabrón, lelo, subnormal, anormal, cerdo, maricón -dentro de poco, tampoco-, etc., etc., etc.; pero no se le puede llamar mono, negro, indio, gitano, o cualquier insulto de los que el pensamiento dominante políticamente correcto giliprogre cataloga como racista.

Considero reprobable el insulto gratuito y desproporcionado. Es más, me gustaría que el insulto gratuito y desproporcionado quedara desterrado de los campos de fútbol. Pero considero un insulto de la U.E.F.A., a la inteligencia y a los occidentales, el que Sergio Busquets pueda ser sancionado por llamarle mono a Marcelo, en el contexto en el que se produjo dicho insulto.

Supongo, que la próxima vez Sergio Busquets se limitará a llamarle hijo de puta, y, por supuesto, no será sancionado... ni señalado. 











martes, 10 de mayo de 2011

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS DEL CONCEBIDO



Principio 1.- Todo Concebido, varón o mujer, discapacitado o no, disfrutará de los derechos enunciados en esta Declaración.

Principio 2.- Todo Concebido tiene derecho a que se le reconozca como un individuo de la especie humana y, por lo mismo, cuenta con todos los derechos humanos reconocidos por la ONU, por los organismos internacionales y por las constituciones de los Estados.

Principio 3.- Todo Concebido tiene derecho a que se le reconozca su individualidad, en tanto que su código genético propio es único e irrepetible y, por lo mismo, diferente al de sus progenitores.

Principio 4.- Todo Concebido tiene derecho a que se reconozca y respete en él, el valor supremo de la vida, desde el momento de la concepción hasta su muerte natural y, por lo mismo, deberá ser respetado y cuidado este derecho a lo largo de todo su proceso de vida en el seno materno y, una vez nacido, fuera de él.

Principio 5.- El valor supremo de la vida del Concebido debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de velar por su desarrollo integral. Dicha responsabilidad recae, en primer término, en su padres, y de manera subsidiaria en sus demás familiares, en la sociedad y en el Estado.

Principio 6.- Todo Concebido deberá ser protegido de cualquier tipo de discriminación por motivo de raza, etnia, condición genética, sexo, origen social, situación económica, de él o de sus progenitores.

Principio 7.- El Concebido es un individuo en desarrollo, con sus derechos específicos, que no puede reclamarlos ni exigirlos por razones propias de esta etapa de su vida, por lo que se impone a sus padres, a la sociedad y al Estado la obligación irrenunciable de velar por su respeto.

Principio 8.- Todo Concebido, para el pleno y armonioso desarrollo de su individualidad, deberá hacerlo bajo el amparo y responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad. La mujer embarazada deberá contar con los cuidados propios y atenciones especiales de este periodo.

Principio 9.- Todo Concebido dispondrá de las oportunidades y servicios dispensados por la ley y por otros medios, en condiciones de libertad y dignidad, para que pueda desarrollarse física, mental, espiritual y socialmente, en forma integral; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales.

Principio 10.- Todo Concebido tiene derecho a una nacionalidad, y el Estado deberá reconocer y proteger todos sus derechos.

domingo, 8 de mayo de 2011

BIN LADEN HA RESUCITADO

Las condiciones más bien penosillas en las que sobrevivía el archivillano Bin Laden, incomunicado en su cochiquera paquistaní, nos hacen presumir que sus días de gloria como caudillo de la yihad habían quedado atrás. Pero también Aníbal, que hizo temblar la hegemonía de Roma, se convirtió, tras su derrota en Zama, en una pálida sombra de lo que antaño fue; mas no por ello Roma dejó de perseguirlo implacablemente, convirtiendo su vejez en un rosario de exilios e infortunios, hasta que por fin el cartaginés decidió suicidarse, harto de vivir en vilo. Para el pueblo americano, Bin Laden era el monstruo que hizo temblar la hegemonía de su imperio, como Aníbal lo era para el pueblo romano; y la muerte de Bin Laden, como la de Aníbal, era una catarsis necesaria para los humillados, el único remedio capaz de exorcizar sus miedos y fragilidades. Los raptos de júbilo dionisíaco a los que se entregaron los americanos, cuando Obama anunció la muerte del archivillano, así lo demuestran (también sospecho que demuestran que Estados Unidos se halla en ese gozne psicológico en el que las naciones hegemónicas inician su decadencia, pero eso sería asunto para otro artículo).
Aquí quisiera referirme a la torpeza con que el Gobierno americano ha solventado este episodio. Algunos aspectos del mismo, como que los miembros del comando liquidador filmasen en directo la escabechina, para disfrute exclusivo de Obama y sus validos, le confieren unos ribetes sórdidos que me recuerdan aquella película de Michael Powell, El fotógrafo del pánico, sobre un psicópata que se excitaba retratando en directo la muerte de sus víctimas; pero aquí, más que torpeza, se detecta una depravación que da asco (en lo que se igualan con Bin Laden, que también disfrutó de su escabechina por televisión y en directo). La torpeza del Gobierno americano se muestra en el modo empleado para deshacerse del cadáver, que no se le habría ocurrido ni al que asó la manteca. Empiezan por asegurarnos que los liquidadores de Bin Laden cumplieron con todos los ritos que exige un funeral musulmán. ¿Quién se puede creer semejante patochada inverosímil? Uno se imagina a los liquidadores de Bin Laden, tras el subidón de adrenalina, escupiendo sobre su cadáver, cagándose en sus muertos y en su jeta, pateándolo y haciéndole todo tipo se sevicias (después de todo, también Aquiles hizo lo suyo con el cadáver de Héctor); pero, ¿rindiéndole exequias fúnebres, y según el rito establecido en el Corán, para más coña?
Y todo para después arrojarlo al océano, con la excusa de evitar que su enterramiento se convierta en lugar de peregrinación... a cambio de ingresar al archivillano en esa categoría mítica de los muertos «desaparecidos en combate», al lado del rey Arturo, don Sebastián de Portugal o Adolf Hitler. Diríase que Obama y sus validos se hubiesen puesto de acuerdo para montar una chapuza magna que, en las próximas décadas, alimente las teorías conspirativas más rocambolescas, dejando chiquitas las que circulan sobre el magnicidio de Kennedy o el paseo de Armstrong por la luna. En las próximas décadas, no habrá programucho esotérico de televisión ni libraco sensacionalista que se precie que no nos anuncien el «avistamiento» de Bin Laden en la Cochinchina o en Las Hurdes. Obama y sus validos creen haber matado al demonio que humilló la hegemonía de su imperio; en realidad, acaban de resucitarlo. Y sospecho que el resucitado vivirá para ver su decadencia y caída.

miércoles, 4 de mayo de 2011

GIBRALTAR


Frente a la desidia interesada de la mayoría de los políticos, Gibraltar no es un problema menor: se trata de la única colonia existente en Europa, que a su vez coloniza el entorno y afecta profundamente a nuestros intereses económicos y geoestratégicos, así como a la dignidad de España como país independiente.

La historia de esta permanente injuria apenas la conoce hoy la mayoría. Un almirante inglés tomó el peñón en 1704 en nombre del archiduque Carlos de Austria, pretendiente al trono español; es decir, en nombre de España. Después, Inglaterra se lo apropió, y por el leonino tratado de Utrecht lo retuvo, así como a Menorca. Años después, los ingleses fueron expulsados de Menorca, pero no de Gibraltar.

Inglaterra nunca respetó el tratado de Utrecht, sino que se apropió de territorios no incluidos en el tratado, explotando la conciencia humanitaria española que se lo cedió momentáneamente para hacer frente a epidemias declaradas en el peñón. Ese territorio no fue devuelto. El tratado tampoco concede a la colonia aguas territoriales, pero los ingleses han invadido reiteradamente las aguas españolas para construir, por ejemplo, un aeropuerto ilegal, y la invasión continúa en la actualidad con prepotencia y provocadoras maniobras militares, expulsión de pesqueros y guardia civil de aguas españolas ante la pasividad del gobierno “español”, etc. Por otra parte, la colonia fue siempre base de contrabando, negocios opacos y otras actividades delictivas contra la ley y la soberanía españolas. Y lo es hoy a escala mucho mayor que nunca. Todo indica que se emplea, además, como depósito de armamento nuclear, asunto oscuro como tantos otros negocios y especialmente grave para nuestro país.

Cuanto afecte al control del estrecho tiene la máxima importancia para España, mientras que para Reino Unido es solo un resto y símbolo de su viejo imperialismo. Londres usa de pretexto para retener el peñón la voluntad de los llamados “llanitos”, que no quieren ser parte de España (obviamente, pues fueron instalados allí tras expulsar a los españoles, y viven de los negocios aludidos). Pero Londres ha prescindido a conveniencia de la voluntad de los pobladores (Hong Kong, por ejemplo), y el caso de los llanitos es tan irrelevante en el problema como el de los ingleses afincados en la India o de los pieds noirs en Argelia. Se trata de un conflicto entre España y Reino Unido, sin terceras partes. Mientras continúe, no habrá alianza genuina entre los dos países, quedando España como sirviente humillado de intereses ajenos.

Deben descartarse asimismo las insidias que equiparan al peñón con las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.

Por todo ello tiene el mayor interés informar a los españoles en general de este grave problema y crear opinión pública y presión política con vistas a la devolución del peñón a España, una reivindicación plenamente justa.

Autor: Pío Moa

lunes, 25 de abril de 2011

EL CINCEL DE DIOS

Tommy y James son los chicos Skit. Ellos han sido amigos desde la secundaria y desde hace años han estado enseñando la Palabra de Dios usando la comedia, el drama con un lenguaje contemporáneo, actual y desenfadado, pero a la vez profundo y directo.

Han escrito varios libros y también han producido otras obras, parodias y vídeos que cubren una amplia variedad de temas.
El Cincel de Dios es uno de sus mejores vídeos. Espero que lo disfrutéis como yo lo he disfrutado.

domingo, 10 de abril de 2011

EL INFIERNO (Mis letras - J.A. Gillan)



Donde la espalda pierde su nombre,
donde se acaban los intestinos,
llevo escondido un polizonte,
vive incordiando un inquilino.

Es una dama cruel y malvada,
que entre mis nalgas vive encerrada,
si se despierta muerde con rabia
¡cómo disfruta la condenada!


Mis penas son muchas y no son nada,
cuando está borde ni se comparan,
ella va conmigo adonde yo vaya,
a veces se enciende, a veces se apaga.


¿Cómo voy a creer en el mañana,
si tengo en el culo una almorrana?


Con el picante se pone brava,
el alcohol la desquicia y entonces me araña,
aprieto los dientes y disimulo,
llevo el infierno metido en el culo.


Sentado en la taza, ella me tortura,
le miento a su madre y se pone más chunga,
derrama mi sangre en plena batalla,
a cara de perro le echo pomada.


Sentado en la taza, la vida es muy dura,
¡empuja valiente! no hay tregua en la lucha,
le echo agua fría, la dejo atontada,
me deja tranquilo, se queda callada...