QUIEN ENSAYA LO ABSURDO CONSIGUE LO IMPOSIBLE (Unamuno)
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de febrero de 2013

¡Gracias, Santo Padre!

Hoy 28 de febrero, a las 20:00 horas de la tarde, ha finalizado el pontificado del Papa Benedicto XVI. Comienza para él una nueva etapa en su vida y también para la Iglesia. Un nuevo Papa será elegido en las próximas semanas; ocupará la sede de San Pedro y asumirá los desafíos que tenemos en la Iglesia para anunciar hoy al mundo el Evangelio de Jesucristo.
Desde aquí quiero expresar un sentido recuerdo y homenaje a Benedicto XVI por su generoso servicio prestado a la Iglesia.
 

domingo, 17 de febrero de 2013

La renuncia de Benedicto XVI

Benedicto XVI
Señalaba Gustave Thibon que, cuando las instituciones son fuertes e inamovibles, están por encima de las personas que las representan, a las que sostienen; en nuestra época, caracterizada por el debilitamiento de las instituciones, muchas veces son las personas las que sostienen las instituciones. Dante, por ejemplo, pudo permitirse el lujo de incluir en el elenco de condenados al «che fece per viltade il gran rifiuto», refiriéndose tal vez a Celestino V, que renunció a la tiara pontificia (y que, sin embargo, luego sería elevado a los altares), sin que por ello se menoscabara el prestigio del papado. Hoy, a diferencia de lo que ocurría en tiempos de Dante, tiende a encumbrarse a las personas que encarnan el papado, a veces con fervorín idolátrico; pero tales excesos ditirámbicos –tan vacuos– ocurren mientras los enemigos de la Iglesia se emplean mucho más eficazmente en desprestigiar la institución.

La renuncia de un Papa es un hecho de extrema gravedad y un motivo de profunda preocupación para los católicos conscientes; y quien diga lo contrario miente. El derecho canónico contempla este supuesto; y se sabe, por ejemplo, que algunos Papas de los últimos siglos contemplaron tal posibilidad: así, por ejemplo, Pío XII, que llegó a redactar un documento ológrafo con la orden de publicar su renuncia si Hitler llegaba a consumar su secuestro, para asegurar la libertad de la Iglesia; y algo semejante hizo Pío VII, cuando más apretaba Napoleón.

Pero la renuncia de Benedicto XVI reviste circunstancias muy distintas; y también muy llamativas, después de que gran parte del pontificado de Juan Pablo II transcurriera entre el griterío farisaico del mundo, que reclamaba su renuncia, ante las muestras de deterioro físico causadas por los años y las dentelladas feroces de la enfermedad.

Resulta, sin embargo, innegable que aquella resistencia heroica de Juan Pablo II en el timón de la barca de Pedro tuvo efectos negativos para el gobierno de la Iglesia, confiado a personas que no siempre actuaron con la diligencia debida. Probablemente, Benedicto XVI no quería que los últimos años de su pontificado, ante un previsible decaimiento paulatino de su fortaleza física, quedasen marcados por el desgobierno de la Iglesia; sospechamos que las tribulaciones vividas con los escándalos causados por los casos de pederastia o por el robo de papeles confidenciales en los mismísimos Palacios Apostólicos han sido determinantes en esta decisión excepcional.

Escribo estas palabras consternado; si dijese lo contrario, estaría mintiendo a mis lectores. Creo en la naturaleza sobrenatural del ministerio petrino; creo que el Papa goza de una asistencia de la gracia divina única y especialísima, como vicario de Cristo en la tierra; y creo que la voluntad personal de un Papa declina ante la misión que le ha sido asignada. Así lo defendí durante muchos años, en decenas de artículos que escribí alabando la heroicidad de Juan Pablo II, cuando desde diversas instancias mundanas se reclamaba su renuncia. Como el propio Benedicto XVI proclamaba en el Ángelus del 10 de febrero de 2013, apenas un día antes de sorprendernos con este anuncio, «la experiencia de Pedro, ciertamente singular, es también representativa de la llamada de todos los apóstoles del Evangelio, que no debe nunca desalentarse en anunciar a Cristo a todos los hombres, hasta los confines del mundo. (…) El hombre no es autor de su propia vocación, sino que da respuesta a la propuesta divina; y la debilidad humana no debe tener miedo si Dios llama».

La renuncia de Benedicto XVI no podemos interpretarla, sin embargo, como una muestra de miedo o debilidad. Si ha decidido renunciar no es porque así lo quiera su voluntad, sino porque se ha visto incapaz de sobrellevar la misión que le fue asignada y considera que el bien de la Iglesia así lo exige. No olvidemos que las instituciones no las sostienen las personas; y tampoco que a la Iglesia, institución de origen divino, le ha sido asegurada la asistencia del Espíritu Santo hasta el fin de los tiempos.

domingo, 10 de febrero de 2013

Por primera vez un grupo de rock abrió plenaria de dicasterio del Vaticano

 
Un concierto de un grupo de rock abrió por primera vez en la historia la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Cultura. El evento se celebró el miércoles 6 de febrero en el aula magna del la Universidad Lumsa de Roma, a unos cuantos pasos del Vaticano.

Para la ocasión el Cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del citado dicasterio, hizo una pequeña introducción sobre la importancia de las "Culturas juveniles emergentes", en el mundo de hoy, la temática que ocupará del 6 al 9 de febrero las reuniones de su dicasterio; y, posteriormente, dio paso a una actuación de la banda de rock italiana "The Sun", que tocaron ante cardenales y obispos de la Curia romana.

En una entrevista concedida el 6 de febrero a ACI Prensa, el Cardenal Ravasi señaló que invitó a la banda de rock para reconciliar con el mundo católico a los jóvenes alejados de la Iglesia.

"Si caminamos por la ciudad, vemos que casi todos los jóvenes llevan en sus orejas auriculares, escuchan música y ésta, forma parte de su lenguaje. Por eso hemos querido empezar las reuniones con su música. Naturalmente, a través de esta música queremos mandarles un mensaje", refirió.

La banda de rock The Sun, se formó en el año 1997 y logró éxito internacional. Tocaron en numerosas partes del mundo, desde Tierra Santa hasta Japón, y partir de 2008 adquirieron carácter cristiano, cuando su líder, Francesco Lorenzi –vocalista y guitarra del grupo–, redescubrió el catolicismo.

La banda está integrada también por Gianluca Menegozzo (guitarra), Matteo Reghelin (bajo) y Riccardo Rossi (batería), y ya cuenta con dos álbumes de carácter católico: "Espíritu del Sole", y "Luce". Éste último salió a la venta en 2012. 

The Sun abrieron conciertos de bandas como The Cure, The Offspring, Muse, Ok Go, NOFX, Ska-P, Pennywise, o Deep Purple, pero esto, según explican, no los llenaba y hoy encuentran las respuestas a sus preguntas en el Evangelio: "habla, si eres anciano, eso te corresponde; pero di cosas que tengan sentido, y no impidas la música", escriben citando el Evangelio en su perfil de Twitter.

En entrevista con ACI Prensa, Lorenzi explicó en español que están entusiasmados con la invitación que les hicieron: "para nosotros es algo increíble, porque estamos viendo una apertura muy buena, y esto es lo que quiere el Cardenal Ravasi, hablar con los jóvenes y abrir el mundo de la Iglesia a lo que es nuevo, como nosotros y otro más".

Antes del éxito del que disfrutan hoy, la banda pasó dos años "durísimos", en los que no encontraron contrato alguno. Su antigua discográfica, la Rude Records, les dio la espalda a causa de su fe. Finalmente, después de mucha oración, Sony Music, la discográfica más grande del mundo, les llamó para grabar un disco respetando el sentido religioso de sus canciones.

"Nos gustaría cantar en español, mucho más que en inglés, porque es el idioma más bonito del mundo", explican, y también quieren cambiar el panorama musical, porque para ellos, "la música no tiene límites y no solo estar los pubs o los festivales, sino que también es posible tocar en las escuelas, las parroquias, las iglesias, los hospitales…la música es para hacerla en todas partes. Solo así puede salir y hacer lo que tiene que hacer: unir a las personas".

El concierto en el Vaticano arrancó los aplausos de algunos cardenales y obispos, quienes a pesar de no compartir necesariamente los mismos gustos musicales sí se veían contentos. Así lo explicó a ACI Prensa el español Mons. Melchor Sánchez de Toca y Alameda, Subsecretario del Pontificio Consejo para la Cultura que preside el Cardenal Ravasi.

"Por otro lado, muchos de ellos tienen también experiencia de encuentros en las jornadas mundiales de la juventud. Por ejemplo el Cardenal de Madrid, el Cardenal de Houston no son extraños a este tipo de manifestaciones, solo que simplemente por edad, no es su estilo".

"Yo personalmente no conocía al grupo, pero me ha parecido muy estimulante, muy pegadizo. Es un estilo que me gustó mucho", añadió.

Una joven italiana de 19 años, Silvia Contini, dijo a ACI Prensa que gracias a las canciones de The Sun ha conocido más a Dios. "Me gusta el mensaje que ofrecen sobre la realidad de los jóvenes que forman parte de la Iglesia", refirió.

Más información sobre la banda en www.thesun.it y www.francescolorenzi.it