Mirad y levantad vuestras cabezas, se acerca vuestra liberación....
QUIEN ENSAYA LO ABSURDO CONSIGUE LO IMPOSIBLE (Unamuno)
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martes, 23 de diciembre de 2014
domingo, 1 de diciembre de 2013
Diez cosas que todo el mundo debería saber sobre el Adviento
1. El Adviento lo inventamos los españoles. Para que
luego digan que no inventamos nada. El primer dato histórico relativo a
un periodo de preparación para la Navidad se puede encontrar en las
actas del Concilio de Zaragoza, en el año 380. Durante los días 17 a 25
de diciembre, los cristianos debían asistir a la iglesia todos los días,
preparándose para la celebración del Nacimiento del Señor. No es una
mala costumbre, podríamos aprovecharla nosotros.
2. Luego, los franceses nos copiaron el invento. El
Concilio de Macon, en el año 581, aplicó las normas litúrgicas de
Cuaresma al periodo entre el 11 de noviembre y Navidad (unos cuarenta
días, como la Cuaresma). San Cesareo de Arles, medio siglo antes, había pronunciado las primeras homilías de Adviento que se han conservado.
3. Los alemanes, lo único que han inventado es la corona de adviento:
Una corona con cuatro velas, que se van encendiendo, una a una, los
cuatro domingos de Adviento. Bueno, y las chocolatinas del calendario de
Adviento, que tampoco están mal.
4. El tercer domingo de Adviento, el sacerdote se viste de rosa.
No, no es un signo del fin de los tiempos ni una apostasía clerical
ante el lobby GLTBXYZ. De hecho, quizá sería más apropiado decir color
salmón. O naranja-rosáceo.
La razón es que ese domingo es el domingo Gaudete (en latín,
“alegraos”). Sin ser aún un domingo navideño, ya está avisando de que
está cercana la Navidad, para que los cristianos nos alegremos. Si el
sacerdote no utiliza la casulla anaranjada para el domingo Gaudete,
quizá sea porque la parroquia no tiene casulla de ese color. Podría ser
una buena idea regalar una a la parroquia. Si se pone en la iglesia una
corona de adviento, la vela correspondiente a este domingo suele ser
rosada también.
5. En la fiesta de la Inmaculada, que siempre cae en Adviento, se usa casulla azul. Y eso también es invento español.
El azul no es un color propiamente litúrgico y sólo puede usarse en esa
fiesta y en los países del antiguo Imperio Español (Hispanoamérica,
Filipinas, partes de Estados Unidos, etc.), como reconocimiento por
parte de la Santa Sede del hecho de que España defendió siempre esta
doctrina, aun antes de que fuera proclamada como dogma.
6. El verdadero tiempo dedicado a la Virgen en la Iglesia es el Adviento y no el mes de mayo.
La devoción del mes de mayo es algo estupendo, por supuesto, pero
litúrgicamente el Adviento es el tiempo de la Virgen, porque es el
tiempo de la espera del Mesías, junto con Nuestra Señora, que le
esperaba con la fe y también físicamente, al estar embarazada. La
advocación propia de este tiempo es la “Virgen de la O”, que hace
referencia a una serie de antífonas de la liturgia de Adviento, que
empiezan por O (Oh Enmanuel…., Oh Llave de David…, etc.).
7. Un santo para encomendarse a él durante el Adviento: San Juan Bautista. Su misión fue, precisamente, preparar el camino al Señor y anunciar su venida. Es el santo por excelencia del Adviento. Lecturas para el Adviento: los profetas, sobre todo Isaías.
8. Aunque parezca mentira, el Adviento no es Navidad. Sí,
ya sé que, en nuestras ciudades, las luces de Navidad están puestas
desde mediados de noviembre, los villancicos suenan en todas las tiendas
y las películas de la televisión tratan sobre “salvar la Navidad”. Pero
eso se debe a que el mundo, en realidad, no va a celebrar nada en
Navidad, así que no necesita prepararse para ello. En cambio, nosotros
tenemos que prepararnos para celebrar un hecho que cambió el mundo y
nuestras propias vidas: la Encarnación y el Nacimiento del Hijo de Dios.
La Navidad es una pascua, un paso del Señor, y tenemos que preparar el
corazón para que no pase de largo por nuestra vida. Por eso, la
invitación fundamental del Adviento es a estar en vela, a orar, a
despertar del sueño de la muerte y avivar el deseo de recibir a Cristo.
Para los que somos muy torpes, la Iglesia nos lo enseña gráficamente,
con la liturgia. Durante todo el Adviento, las vestiduras litúrgicas
son moradas y se omite el Gloria en la Misa del domingo, de modo que
habría que ser ciego y sordo para no darse cuenta (o no ir a Misa, que
es algo más habitual, por desgracia).
9. El Adviento tiene dos partes, porque es una preparación para dos venidas. Sí, dos venidas.
La primera parte del Adviento, hasta el día 16 de diciembre, prepara
para la Segunda Venida de Cristo, para la Parusía del fin de los
tiempos. Y las lecturas en la Misa, si se fijan, se centran en el fin
del mundo. En la segunda parte del Adviento, entre el 17 y el 24 de
diciembre (los días que “inventó” el Concilio de Zaragoza), las lecturas
y la liturgia se refieren ya explícitamente a la preparación de la
Navidad.
10. La última palabra, se la dejamos a Dios: “Ahora es tiempo de gracia, ahora es tiempo de salvación“. Así que ya lo saben. A convertirse. O, mejor aún, a dejarse convertir por Dios.
Autor: Bruno Moreno
martes, 29 de octubre de 2013
El prior de un monasterio, ex-maestro de Yoga formado en la India, advierte: «No hay Yoga Cristiano»
«No hay yoga cristiano, sino que hay cristianos que
hacen yoga», dice quien fuera maestro de esa disciplina que es,
advierte, un camino de vida. Hoy el belga Joseph-Marie Verlinde es
sacerdote y Prior de un monasterio en Francia. Su diáfana reflexión
sustentada en la experiencia cuestiona los argumentos que presentan al
yoga como simples y benéficos ejercicios de acondicionamiento físico y
psíquico.
Dejó una carrera científica que iba en ascenso y viajó a la India para ser un auténtico cultor del Yoga. También cultivo prácticas del esoterismo y necesitó ser exorcizado. Sus advertencias a los católicos están fundadas en la experiencia.
En su libro «La Experiencia Prohibida», del que
presentaremos algunos extractos, amén de pasajes de una entrevista
emitida por «Net For God Production» nos transparenta verdad y la pasión
por su respuesta fiel a Dios, quien finalmente conquistó su alma.
Apenas con 20 años ya era un aventajado científico
en el Fondo Nacional de Investigación Científica de Bélgica, cuando se
hizo parte de la gran revolución cultural de 1968. «Yo era investigador
de Química Nuclear y los medios científicos y de investigación se
encontraban en plena efervescencia. En ese momento, me dejé llevar por
esa ola. Me enfoqué hacia las propuestas de oriente que invadían el
horizonte de la cultura occidental».
Ni su sólida educación cristiana, como tampoco la innata cualidad
crítica de su ser científico impidieron que fuere impactado por el
movimiento de estructuras en la sociedad de la época. Y un día
cualquiera, se quedó absorto ante un afiche publicitario que invitaba a
practicar la Meditación Trascendental. Aquello de ser
una «vía simple, fácil y eficaz», dice, para llegar a estados superiores
de conciencia y una autorrealización plena, era irresistible. «Me
entregué a practicar intensamente -detalla- hasta el punto de que llegué
a encontrarme tan ensimismado como si estuviese fuera de la realidad e
incapaz de asumir mi labor en el laboratorio donde trabajaba».
Es entonces cuando conoció a un renombrado seguidor del yoga, llamado
Maharishi Mahesh Yogi. «Como prestaba una atención especial a los
hombres de ciencia, me recibió cordialmente. Empezó haciéndome practicar
la técnica aún más intensamente, pues, según él, las dificultades que
experimentaba se debían a que debía relajar tensiones profundas. Tras ese tiempo de «purificación», me propuso convertirme yo mismo en maestro de la meditación, y me formó para ello».
Por casi tres años exploró en las afamadas bondades del yoga,
permaneciendo en una comunidad espiritual (Ashram) en la India. Pronto
fue entrenado, allí, en la cuna del Yoga, descubriendo,
dice, que la práctica «era una gran liturgia. Mientras que aquí, los
occidentales hacían y hacen yoga como ejercicios de relajación. Incluso
cuando le dije al gurú en un viaje a Alemania que los europeos estaban
haciendo yoga para relajarse, él tuvo un ataque de risa. Luego, pensó
por un momento y dijo «esto no evitará que el yoga haga su efecto».
Quedó estremecido y reflexionando sobre esto en su libro «La experiencia
prohibida» recuerda que a pesar de vivir belleza, armonía y serenidad
durante sus prácticas… «toda mi naturaleza podía exultar con una
sobriedad indescriptible, salvo la punta fina de mi alma que seguía insatisfecha, deseando al Amado…»
Joseph-Marie señala en su libro que el Yoga es en todo un camino
ajeno al que confiesa la Fe. En el horizonte cristiano, precisa, «la
elevación de que se habla es una salida de uno mismo hacia Dios y hacia
los demás, en una entrega caritativa a ellos». Luego agrega que este no
es el horizonte del Yoga, que en sí es… «una inmersión en uno mismo para disfrutar de manera narcisista
del propio acto de ser, en un éxtasis solitario… el yogui se pone en
camino hacia su propia realidad «absoluta», de la que quiere gozar sin
compañía de nadie», sentencia.
Tiempo después, con vagas pero permanentes luces de nostalgia por
Dios, la visita de un médico naturista remecería a Joseph-Marie.
«Nuestros cuerpos estaban maltratados por el intenso ejercicio que
realizábamos allí y este naturista era cristiano. Como yo era una suerte
de secretario personal del gurú lo recibí. Nos pusimos a conversar y él
me preguntó «¿Usted es cristiano?, ¿Está bautizado?», le dije
«¡claro!». Y me devuelve otra pregunta «¿Quién es Jesús para usted?».
Es difícil de expresar, pero percibí que ahí Jesús me decía «Hijo mío…
¿cuánto tiempo me harás esperar?». Luego de eso, me di cuenta que era
amado incondicionalmente, que no había ninguna sombra de juicio en la
mirada, no había penitencia, sino compasión. Una ternura infinita, un
mar de misericordia se derramaba sobre mí y yo lloraba, lloraba todas las lágrimas de mi arrepentimiento».
No pasó mucho tiempo para que Joseph-Marie se viera revestido con la
fuerza necesaria para abandonar el Ashram y las prácticas del gurú.
Tomó un avión de regreso a Bélgica. Con apenas un bolso arribó a
Bruselas. Sin embargo, sintiéndose lleno de temores, confuso, en vez de
buscar ayuda en personas de iglesia, recurrió a personas que le parecían
ser más idóneos para aclarar sus inquietudes. «Estaban adaptados a la
corriente de las tradiciones transmitidas del hinduismo, pero tenían
también como referente los evangelios. Puse mi confianza en este grupo
que se decía «cristiano», pero la verdad es que mezclaban energía y
reencarnación. Y bien, no lo sabía en ese momento, pero había entrado en una escuela esotérica».
Comenzó a naufragar en ese ambiente y pronto vino un giro más radical
en aquella comunidad. «Dimos el giro al ocultismo. Me vi en prácticas ocultistas,
en el ámbito de lo que se llamaría hoy «Terapias Energéticas». Es
decir, manipular las energías ocultas con el fin de obtener curaciones.
Me volví amigo de un naturista y se admiró de mis «habilidades» como
médium usando las fuerzas ocultas sin dificultad para penetrar en la
mente de otros. Estas sesiones de curación ocupaban todo mi tiempo
libre. Pues, en realidad no había «sanación», solamente un
desplazamiento de síntomas».
«Aun así, comencé a participar de la Eucaristía -puntualiza- aunque
no me había atrevido a confiar en los representantes de la iglesia, y
prolongaba mis tiempos de oración con el Santo Rosario. Paulatinamente
tomé conciencia de la enajenación sutil que padecía a raíz del trabajo con estas entidades. Sobre todo, cuando un día se manifestaron».
Honesto Joseph-Marie confidencia que escuchó extrañas voces en su
trabajo. «Tenía un grupo de manipulaciones que llamábamos «colectividad
magnética». Y en un profundo silencio oía a alguien y decía cosas, pero
en la realidad, nadie me llamaba. Estaba muy preocupado, ya que se
repetía siempre. Entonces, se lo comenté a los dirigentes del grupo,
quienes se rieron y me dijeron: «Para nada. No te lo hemos dicho, pero
es evidente que ejerces tales poderes sin la ayuda de los espíritus. Son ángeles sanadores».
Pero continuó esclavizado por estos «ángeles sanadores» al extremo
que en un viaje a París cuando acudió a una Eucaristía al mediodía, en
el momento de la consagración, «cuando el sacerdote dice «por Él, con Él
y en Él», escuché a estos seres blasfemar vergonzosamente de Cristo.
Quedé petrificado. En ese instante comprendí que había sido engañado,
abusado. Al final de la celebración, busqué al sacerdote y le conté mi
historia. Y me respondió: «eso no me asombra. Soy el exorcista de la
diócesis». Luego de este primer encuentro de liberación -y este detalle
es muy importante-… iba todos los días a misa y no pasaba nada, los
espíritus o entidades se ocultaban. Sabían que era mejor quedarse
quietos. Pero la autoridad que tenía el sacerdote los obligó a rebelarse, para hacer la gran limpieza. Pude ser finalmente liberado con oraciones intensas», confidencia.
La llamada al sacerdocio maduraba en el corazón de Joseph-Marie desde
que había regresado de la India. «Esta vez –señala- decidí aferrarme a la Iglesia,
tomándome el tiempo necesario para comprender mi historia a la luz del
Evangelio». Es así que luego de diez años de formación fue ordenado
sacerdote en 1983 integrándose a la Comunidad Monástica de San José,
donde es Prior de un monasterio, en Francia, hasta la fecha.
Fuente: InfoCatólica
lunes, 17 de junio de 2013
Razones para creer (Conferencia del Padre José Antonio Sayés)
José Antonio Sayés Bermejo (Peralta, Navarra, 1944) es un sacerdote, doctor en teología por la Universidad Gregoriana y profesor de Teología fundamental en la Facultad de Teología del Norte de España (sede de Burgos).
Ha escrito más de cuarenta obras de teología y filosofía y es uno de los Teólogos vivos más importantes de la Iglesia Católica.
Ha destacado por sus prólíferas conferencias, su publicación de libros
de manera casi anual y por sus artículos incisivos de defensa de la fe
verdadera.
lunes, 10 de junio de 2013
Un Dios prohibido
“No es una película revanchista, sino un
largometraje que habla sobre al Amor a Dios y el perdón”. Con esas
palabras presentaba Juan Carlos Sánchez, el asesor religioso de Un Dios prohibido, el filme que recuerda el martirio de 51 claretianos ocurrido en Barbastro a comienzos de la Guerra Civil Española.
Un Dios prohibido, dirigida por el joven cineasta Pablo Moreno, narra de forma fiel, humana y ponderada los trágicos acontecimientos ocurridos en el verano de 1936 en la localidad oscense de Barbastro
que desembocaron en una de las muchas barbaries cometidas en la Guerra
Civil Española de “martirio por la fe”. En esta ocasión, las últimas
semanas de la comunidad claretiana de esa población, entre cuyos
miembros se encontraban dos decenas de jóvenes seminaristas. Todos ellos
fueron encarcelados por un Comité revolucionario de la CNT cuyos
líderes, llenos de resentimiento, emplearon el siguiente argumento para
ajusticiarlos: “No os matamos porque hayáis hecho nada malo sino por lo que representáis”.
De gran calidad en sus diálogos, y con una tensión dramática que se mantiene hasta el final, Un Dios prohibido es un magnífico retrato de los mártires de Barbastro, beatificados por el Papa Juan Pablo II el 25 de octubre de 1992.
La película podrá verse a mediados de junio en tan sólo 26 salas de cine de toda España,
tan sólo una buena respuesta del público puede lograr que se exhiba en
más lugares. Merece la pena que vayan pasando el mensaje.
sábado, 16 de marzo de 2013
jueves, 28 de febrero de 2013
¡Gracias, Santo Padre!
Hoy 28 de febrero, a las 20:00 horas de la tarde, ha finalizado el pontificado del Papa Benedicto XVI.
Comienza para él una nueva etapa en su vida y también para la Iglesia.
Un nuevo Papa será elegido en las próximas semanas; ocupará la sede de
San Pedro y asumirá los desafíos que tenemos en la Iglesia para anunciar
hoy al mundo el Evangelio de Jesucristo.
Desde aquí quiero expresar un sentido recuerdo y homenaje a Benedicto XVI por su generoso servicio prestado a la Iglesia.
domingo, 17 de febrero de 2013
La renuncia de Benedicto XVI
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| Benedicto XVI |
Señalaba Gustave Thibon que, cuando las instituciones son
fuertes e inamovibles, están por encima de las personas que las
representan, a las que sostienen; en nuestra época, caracterizada por el
debilitamiento de las instituciones, muchas veces son las personas las
que sostienen las instituciones. Dante, por ejemplo, pudo permitirse el
lujo de incluir en el elenco de condenados al «che fece per viltade il
gran rifiuto», refiriéndose tal vez a Celestino V, que renunció a la
tiara pontificia (y que, sin embargo, luego sería elevado a los
altares), sin que por ello se menoscabara el prestigio del papado. Hoy, a
diferencia de lo que ocurría en tiempos de Dante, tiende a encumbrarse a
las personas que encarnan el papado, a veces con fervorín idolátrico;
pero tales excesos ditirámbicos –tan vacuos– ocurren mientras los
enemigos de la Iglesia se emplean mucho más eficazmente en desprestigiar
la institución.
La renuncia de un Papa es un hecho de extrema gravedad y un motivo de profunda preocupación para los católicos conscientes; y quien diga lo contrario miente. El derecho canónico contempla este supuesto; y se sabe, por ejemplo, que algunos Papas de los últimos siglos contemplaron tal posibilidad: así, por ejemplo, Pío XII, que llegó a redactar un documento ológrafo con la orden de publicar su renuncia si Hitler llegaba a consumar su secuestro, para asegurar la libertad de la Iglesia; y algo semejante hizo Pío VII, cuando más apretaba Napoleón.
Pero la renuncia de Benedicto XVI reviste circunstancias muy distintas; y también muy llamativas, después de que gran parte del pontificado de Juan Pablo II transcurriera entre el griterío farisaico del mundo, que reclamaba su renuncia, ante las muestras de deterioro físico causadas por los años y las dentelladas feroces de la enfermedad.
Resulta, sin embargo, innegable que aquella resistencia heroica de Juan Pablo II en el timón de la barca de Pedro tuvo efectos negativos para el gobierno de la Iglesia, confiado a personas que no siempre actuaron con la diligencia debida. Probablemente, Benedicto XVI no quería que los últimos años de su pontificado, ante un previsible decaimiento paulatino de su fortaleza física, quedasen marcados por el desgobierno de la Iglesia; sospechamos que las tribulaciones vividas con los escándalos causados por los casos de pederastia o por el robo de papeles confidenciales en los mismísimos Palacios Apostólicos han sido determinantes en esta decisión excepcional.
Escribo estas palabras consternado; si dijese lo contrario, estaría mintiendo a mis lectores. Creo en la naturaleza sobrenatural del ministerio petrino; creo que el Papa goza de una asistencia de la gracia divina única y especialísima, como vicario de Cristo en la tierra; y creo que la voluntad personal de un Papa declina ante la misión que le ha sido asignada. Así lo defendí durante muchos años, en decenas de artículos que escribí alabando la heroicidad de Juan Pablo II, cuando desde diversas instancias mundanas se reclamaba su renuncia. Como el propio Benedicto XVI proclamaba en el Ángelus del 10 de febrero de 2013, apenas un día antes de sorprendernos con este anuncio, «la experiencia de Pedro, ciertamente singular, es también representativa de la llamada de todos los apóstoles del Evangelio, que no debe nunca desalentarse en anunciar a Cristo a todos los hombres, hasta los confines del mundo. (…) El hombre no es autor de su propia vocación, sino que da respuesta a la propuesta divina; y la debilidad humana no debe tener miedo si Dios llama».
La renuncia de Benedicto XVI no podemos interpretarla, sin embargo, como una muestra de miedo o debilidad. Si ha decidido renunciar no es porque así lo quiera su voluntad, sino porque se ha visto incapaz de sobrellevar la misión que le fue asignada y considera que el bien de la Iglesia así lo exige. No olvidemos que las instituciones no las sostienen las personas; y tampoco que a la Iglesia, institución de origen divino, le ha sido asegurada la asistencia del Espíritu Santo hasta el fin de los tiempos.
La renuncia de un Papa es un hecho de extrema gravedad y un motivo de profunda preocupación para los católicos conscientes; y quien diga lo contrario miente. El derecho canónico contempla este supuesto; y se sabe, por ejemplo, que algunos Papas de los últimos siglos contemplaron tal posibilidad: así, por ejemplo, Pío XII, que llegó a redactar un documento ológrafo con la orden de publicar su renuncia si Hitler llegaba a consumar su secuestro, para asegurar la libertad de la Iglesia; y algo semejante hizo Pío VII, cuando más apretaba Napoleón.
Pero la renuncia de Benedicto XVI reviste circunstancias muy distintas; y también muy llamativas, después de que gran parte del pontificado de Juan Pablo II transcurriera entre el griterío farisaico del mundo, que reclamaba su renuncia, ante las muestras de deterioro físico causadas por los años y las dentelladas feroces de la enfermedad.
Resulta, sin embargo, innegable que aquella resistencia heroica de Juan Pablo II en el timón de la barca de Pedro tuvo efectos negativos para el gobierno de la Iglesia, confiado a personas que no siempre actuaron con la diligencia debida. Probablemente, Benedicto XVI no quería que los últimos años de su pontificado, ante un previsible decaimiento paulatino de su fortaleza física, quedasen marcados por el desgobierno de la Iglesia; sospechamos que las tribulaciones vividas con los escándalos causados por los casos de pederastia o por el robo de papeles confidenciales en los mismísimos Palacios Apostólicos han sido determinantes en esta decisión excepcional.
Escribo estas palabras consternado; si dijese lo contrario, estaría mintiendo a mis lectores. Creo en la naturaleza sobrenatural del ministerio petrino; creo que el Papa goza de una asistencia de la gracia divina única y especialísima, como vicario de Cristo en la tierra; y creo que la voluntad personal de un Papa declina ante la misión que le ha sido asignada. Así lo defendí durante muchos años, en decenas de artículos que escribí alabando la heroicidad de Juan Pablo II, cuando desde diversas instancias mundanas se reclamaba su renuncia. Como el propio Benedicto XVI proclamaba en el Ángelus del 10 de febrero de 2013, apenas un día antes de sorprendernos con este anuncio, «la experiencia de Pedro, ciertamente singular, es también representativa de la llamada de todos los apóstoles del Evangelio, que no debe nunca desalentarse en anunciar a Cristo a todos los hombres, hasta los confines del mundo. (…) El hombre no es autor de su propia vocación, sino que da respuesta a la propuesta divina; y la debilidad humana no debe tener miedo si Dios llama».
La renuncia de Benedicto XVI no podemos interpretarla, sin embargo, como una muestra de miedo o debilidad. Si ha decidido renunciar no es porque así lo quiera su voluntad, sino porque se ha visto incapaz de sobrellevar la misión que le fue asignada y considera que el bien de la Iglesia así lo exige. No olvidemos que las instituciones no las sostienen las personas; y tampoco que a la Iglesia, institución de origen divino, le ha sido asegurada la asistencia del Espíritu Santo hasta el fin de los tiempos.
Autor: Juan Manuel de Prada
martes, 12 de febrero de 2013
Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra
vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida
definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún
sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo
de su deseo de conversión de su mala vida a
una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia,
las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación
el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y
se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial".
Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384
d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los
cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma
acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de
penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan
se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos
de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue
signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue
usado el período de Cuaresma para preparar a los que
iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando
a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición
de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún
día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va
a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que
tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien
que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar
a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos
llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros
hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos
tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad
con Dios. La ceniza se le impone a los niños
y a los adultos.
Significado del carnaval al inicio de
la Cuaresma
La palabra carnaval significa adiós a la
carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos
en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados,
los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que
empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se
podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también
leche, huevo, etc.)
Con este pretexto, en muchas localidades se
organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares
llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos
que se podrían echar a perder durante la cuaresma.
Muy pronto
empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un
pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos
los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma,
enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los
que se exaltan los placeres de la carne de forma
exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los
carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o
Nuevo Orleans.
El ayuno y la abstinencia
El miércoles de ceniza
y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia.
La abstinencia obliga a partir de los 14 años y
el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El
ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y
la abstinencia es no comer carne. Este es un modo
de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle
que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.
La oración
La
oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda
a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo
que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el
pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de
vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida.
Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y
la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.
Para que
nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:
La hipocresía: Jesús
no quiere que oremos para que los demás nos vean
llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa
es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que
hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra
oración, el tiempo y el lugar donde se va a
llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se
trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino
de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él;
nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no
necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir
de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no
se le puede engañar.
El sacrificio
Al hacer sacrificios (cuyo
significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría,
ya que es por amor a Dios. Si no lo
hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa
de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro
sacrificio desde el cielo y es el que nos va
a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas
que desfiguran su rostro para que los hombres vean que
ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú
cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para
que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre,
que está en lo secreto: y tu padre que ve
en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”
Conclusión
Como vemos,
la ceniza no es un rito mágico, no nos quita
nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación.
Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo
de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma,
para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día
de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
Debe
ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender
a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con
nuestra familia y en general con todos los seres que
nos rodean.
En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos
convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús,
profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta
Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que
como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios
y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos
seguirle adecuadamente.
Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento,
la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la
Conversión.
El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que
hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento,
palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que
tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.
La confesión
de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí
mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la
gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la
absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la
confesión.
La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la
que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la
Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la
comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del
que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia
voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a
Dios y con la caridad hacia el prójimo.
Y finalmente la
Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es
el seguimiento a Jesús.
Es un tiempo de pedir perdón a
Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo
de perdonar a todos los que de alguna forma nos
han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos
perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida
perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces
repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón
a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente
a los demás.
Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase
inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo
y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida,
siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir
transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
Sugerencias para
vivir la fiesta
domingo, 10 de febrero de 2013
Por primera vez un grupo de rock abrió plenaria de dicasterio del Vaticano
Un concierto de un grupo de rock abrió por primera vez en la historia
la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Cultura. El evento
se celebró el miércoles 6 de febrero en el aula magna del la Universidad
Lumsa de Roma, a unos cuantos pasos del Vaticano.
Para la ocasión el Cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del citado
dicasterio, hizo una pequeña introducción sobre la importancia de las
"Culturas juveniles emergentes", en el mundo de hoy, la temática que
ocupará del 6 al 9 de febrero las reuniones de su dicasterio; y,
posteriormente, dio paso a una actuación de la banda de rock italiana
"The Sun", que tocaron ante cardenales y obispos de la Curia romana.
En una entrevista concedida el 6 de febrero a ACI
Prensa, el Cardenal Ravasi señaló que invitó a la banda de rock para
reconciliar con el mundo católico a los jóvenes alejados de la Iglesia.
"Si caminamos por la ciudad, vemos que casi todos los jóvenes llevan
en sus orejas auriculares, escuchan música y ésta, forma parte de su
lenguaje. Por eso hemos querido empezar las reuniones con su música.
Naturalmente, a través de esta música queremos mandarles un mensaje",
refirió.
La banda de rock The Sun, se formó en el año 1997 y logró éxito internacional. Tocaron en numerosas partes del mundo, desde Tierra Santa
hasta Japón, y partir de 2008 adquirieron carácter cristiano, cuando su
líder, Francesco Lorenzi –vocalista y guitarra del grupo–, redescubrió
el catolicismo.
La banda está integrada también por Gianluca Menegozzo (guitarra),
Matteo Reghelin (bajo) y Riccardo Rossi (batería), y ya cuenta con dos
álbumes de carácter católico: "Espíritu del Sole", y "Luce". Éste último
salió a la venta en 2012.
The Sun abrieron conciertos de bandas como The Cure, The Offspring,
Muse, Ok Go, NOFX, Ska-P, Pennywise, o Deep Purple, pero esto, según
explican, no los llenaba y hoy encuentran las respuestas a sus preguntas
en el Evangelio: "habla, si eres anciano, eso te corresponde; pero di
cosas que tengan sentido, y no impidas la música", escriben citando el
Evangelio en su perfil de Twitter.
En entrevista con ACI Prensa, Lorenzi explicó en español que están
entusiasmados con la invitación que les hicieron: "para nosotros es algo
increíble, porque estamos viendo una apertura muy buena, y esto es lo
que quiere el Cardenal Ravasi, hablar con los jóvenes y abrir el mundo
de la Iglesia a lo que es nuevo, como nosotros y otro más".
Antes del éxito del que disfrutan hoy, la banda pasó dos años
"durísimos", en los que no encontraron contrato alguno. Su antigua
discográfica, la Rude Records, les dio la espalda a causa de su fe.
Finalmente, después de mucha oración,
Sony Music, la discográfica más grande del mundo, les llamó para grabar
un disco respetando el sentido religioso de sus canciones.
"Nos gustaría cantar en español, mucho más que en inglés, porque es
el idioma más bonito del mundo", explican, y también quieren cambiar el
panorama musical, porque para ellos, "la música no tiene límites y no
solo estar los pubs o los festivales, sino que también es posible tocar
en las escuelas, las parroquias, las iglesias, los hospitales…la música
es para hacerla en todas partes. Solo así puede salir y hacer lo que
tiene que hacer: unir a las personas".
El concierto en el Vaticano arrancó los aplausos de algunos cardenales
y obispos, quienes a pesar de no compartir necesariamente los mismos
gustos musicales sí se veían contentos. Así lo explicó a ACI Prensa el
español Mons. Melchor Sánchez de Toca y Alameda, Subsecretario del
Pontificio Consejo para la Cultura que preside el Cardenal Ravasi.
"Por otro lado, muchos de ellos tienen también experiencia de
encuentros en las jornadas mundiales de la juventud. Por ejemplo el
Cardenal de Madrid, el Cardenal de Houston no son extraños a este tipo
de manifestaciones, solo que simplemente por edad, no es su estilo".
"Yo personalmente no conocía al grupo, pero me ha parecido muy
estimulante, muy pegadizo. Es un estilo que me gustó mucho", añadió.
Una joven italiana de 19 años, Silvia Contini, dijo a ACI Prensa que
gracias a las canciones de The Sun ha conocido más a Dios. "Me gusta el
mensaje que ofrecen sobre la realidad de los jóvenes que forman parte de
la Iglesia", refirió.
Más información sobre la banda en www.thesun.it y www.francescolorenzi.it
Fuente: (ACI/EWTN Noticias)
lunes, 14 de enero de 2013
«Chicharito», el futbolista de moda en Inglaterra, recibe amenazas por testimoniar su fe en público
![]() |
| Javier "Chicharito" Hernández |
Javier “Chicharito” Hernández es
el futbolista mexicano del momento y una de las sensaciones del fútbol
inglés tras sus grandes actuaciones con el Manchester United con quien
ha conseguido ser el mejor jugador de la Premier League el pasado mes de
diciembre.
Sin embargo, no sólo su fútbol y sus goles han
impresionado a los ingleses sino que la profunda fe y la humildad de
este joven de 23 años le han puesto como ejemplo para los jóvenes.
Aparece ya en las listas de los deportistas más religiosos del mundo.
Siempre habla de Dios
A pesar de la fama y el dinero, Chicharito no ha perdido el norte y tiene muy claro de dónde viene y hacía dónde va. Nunca ha ocultado su ferviente fe católica, es más, sorprende la cantidad de veces que habla de Dios. En todas y cada una de sus entrevistas y apariciones públicas le da gracias por lo que tiene y por la oportunidad de jugar al fútbol.
Siempre habla de Dios
A pesar de la fama y el dinero, Chicharito no ha perdido el norte y tiene muy claro de dónde viene y hacía dónde va. Nunca ha ocultado su ferviente fe católica, es más, sorprende la cantidad de veces que habla de Dios. En todas y cada una de sus entrevistas y apariciones públicas le da gracias por lo que tiene y por la oportunidad de jugar al fútbol.
La imagen más llamativa y más conocida de este
futbolista se produce antes de cada partido cuando se pone de rodillas
con los ojos cerrados y con los brazos abiertos mientras ora. “Siempre
rezo en el campo antes de un partido. Es una rutina importante para mí
pero no es superstición”, afirma. “Me gusta rezar, puedo hablar con Dios y le digo que tenga cuidado de la salud de ambos equipos”.
Un ángel en los “diablos rojos”
Curiosamente, este “ángel” que reza por compañeros y rivales presta sus servicios en el histórico Manchester United, conocido popularmente en todo el mundo como los “red devils”, los diablos rojos. Un ángel entre demonios.
Curiosamente, este “ángel” que reza por compañeros y rivales presta sus servicios en el histórico Manchester United, conocido popularmente en todo el mundo como los “red devils”, los diablos rojos. Un ángel entre demonios.
A pesar de ello, su religiosidad ya le ha causado varios problemas en el fútbol británico. Ha sufrido amenazas
de los protestantes del Rangers por su devoción católica e incluso
distintos estamentos intentaron convencerle de que no rezase en público
para no caldear el ambiente.
Orgulloso de ser católico
Esta fe de la que hace gala ha interrogado a seguidores y periodistas en Inglaterra. Pero él lo tiene claro: “soy católico, no me da pena decirlo. En mi casa he recibido una educación católica, mi abuelita es sobre todo muy católica y es la base de nuestra familia”. Y es que su abuela, doña Lucha, le inculcó desde pequeño su amor a la Iglesia Católica y a la Virgen María, algo que este futbolista de éxito no ha olvidado.
Esta fe de la que hace gala ha interrogado a seguidores y periodistas en Inglaterra. Pero él lo tiene claro: “soy católico, no me da pena decirlo. En mi casa he recibido una educación católica, mi abuelita es sobre todo muy católica y es la base de nuestra familia”. Y es que su abuela, doña Lucha, le inculcó desde pequeño su amor a la Iglesia Católica y a la Virgen María, algo que este futbolista de éxito no ha olvidado.
Dios y la familia, la clave del éxito
La familia es lo más importante para él y la que le ha dado estabilidad en un mundo tan complicado como el del fútbol. En una entrevista le preguntaron que definiera el éxito en tres palabras y no dudó: “Dios, familia, perseverancia”.
La familia es lo más importante para él y la que le ha dado estabilidad en un mundo tan complicado como el del fútbol. En una entrevista le preguntaron que definiera el éxito en tres palabras y no dudó: “Dios, familia, perseverancia”.
Si ya ha conseguido triunfar en el fútbol, su sueño
desde niño, ahora va camino de realizar el segundo, que pasa por
casarse y ser padre. Pese al éxito sigue con su novia de toda la vida. “Quiero ser esposo, quiero ser padre de familia, pero todo a su debido tiempo. Dios va a decidir eso, y cuando sea, obviamente cambiará toda mi vida”.
Agradecido con Dios
Al igual que su fe, la humildad que demuestra en el día a día no deja indiferente a nadie en Manchester. Chicharito relata que “me considero una persona realizando sus sueños, luchando por lo que siempre soñó desde chico, haciendo lo que siempre quiso…pero no va ha haber profesión, ni trabajo, ni logros, ni dinero que me hagan sentir más o menos que los demás. Siempre estaré muy agradecido con mi familia y también con Dios, por haberme inculcado esto”.
Al igual que su fe, la humildad que demuestra en el día a día no deja indiferente a nadie en Manchester. Chicharito relata que “me considero una persona realizando sus sueños, luchando por lo que siempre soñó desde chico, haciendo lo que siempre quiso…pero no va ha haber profesión, ni trabajo, ni logros, ni dinero que me hagan sentir más o menos que los demás. Siempre estaré muy agradecido con mi familia y también con Dios, por haberme inculcado esto”.
Este carácter también se ha ido forjando con
distintos acontecimientos de su vida, que le han hecho dar la verdadera
importancia a las cosas. De hecho, estuvo a punto de abandonar el fútbol
y fue esa crisis la que le llevó hacía Dios.
La crisis que cambió su vida
“Estuve cerca de retirarme, tenía muchas dudas sobre si seguir o no en este camino que Dios me había puesto. No estaba jugando mucho y estaba de reserva” y empezó a estar muy triste. En ese momento, un compañero suyo en el Chivas, Ramón Morales, trece años mayor que él, le ayudó sobremanera. Así lo relata el veterano jugador: “la forma en que traté de ayudarlo era decirle que confiara mucho en Dios, yo creo, él cree mucho en Dios, su familia cree. Y que Dios da cuando nos esforzamos, cuando hacemos las cosas con honestidad, respeto y dedicación”.
“Estuve cerca de retirarme, tenía muchas dudas sobre si seguir o no en este camino que Dios me había puesto. No estaba jugando mucho y estaba de reserva” y empezó a estar muy triste. En ese momento, un compañero suyo en el Chivas, Ramón Morales, trece años mayor que él, le ayudó sobremanera. Así lo relata el veterano jugador: “la forma en que traté de ayudarlo era decirle que confiara mucho en Dios, yo creo, él cree mucho en Dios, su familia cree. Y que Dios da cuando nos esforzamos, cuando hacemos las cosas con honestidad, respeto y dedicación”.
Poco a poco, en esta situación se fue aferrando
cada vez más a Dios y comenzó a “a ver la vida desde otra perspectiva,
saber que si no me va bien en el fútbol puedo ser feliz, es cuando
aprendí que la vida es más que tu profesión, porque aunque sea tu sueño,
aunque luches por él no lo es todo. Así empecé a disfrutar de cada
entrenamiento, cada minuto, cada momento de estar con mi familia. Empecé
a disfrutar de muchísimas cosas más allá del fútbol. Me apegué mucho a
Dios y creo que eso me ayudó bastante para poder creer más en Él y ver la vida de otra manera”.
El sabio consejo de su abuela
Hay un consejo de su abuela que le ha acompañado desde entonces y que afirma que nunca olvidará y que dice que “el tiempo de Dios es perfecto y Dios sabrá los tiempos para cada uno”. Y las consecuencias son evidentes. Tras este bache su carrera despegó. Es el ídolo mexicano, goleador de su selección en el Mundial y ahora triunfa en Europa. Pero sin Dios y su familia no habría sido posible. Chicharito no lo olvida.
Hay un consejo de su abuela que le ha acompañado desde entonces y que afirma que nunca olvidará y que dice que “el tiempo de Dios es perfecto y Dios sabrá los tiempos para cada uno”. Y las consecuencias son evidentes. Tras este bache su carrera despegó. Es el ídolo mexicano, goleador de su selección en el Mundial y ahora triunfa en Europa. Pero sin Dios y su familia no habría sido posible. Chicharito no lo olvida.
Fuente: ReL
domingo, 6 de enero de 2013
Padre Mugica: El Cura Villero (Documental)
Carlos Mugica (1930-1974), cuyo nombre completo era Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe, fue un sacerdote argentino vinculado al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo
y a las luchas populares de la Argentina de las décadas de 1960 y 1970.
La mayor parte de su labor comunitaria tomó lugar en la Villa de
Retiro, que extraoficialmente lleva su nombre. Fue el fundador de la
parroquia Cristo Obrero. Murió asesinado a balazos,
inmediatamente después de celebrar misa en la iglesia de San Francisco
Solano, en Villa Luro. El crimen se atribuyó a la organización de
extrema derecha conocida como Alianza Anticomunista Argentina, aunque
judicialmente jamás fue esclarecido.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Un villancico
El hombre de nuestra época persigue la
felicidad como si de una fórmula química se tratase; pero esa
persecución se salda siempre con un fracaso, o en el mejor -peor- de los
casos con un sucedáneo de «bienestar» que anestesia fugazmente su dolor
de vivir. El hombre de nuestra época, al expulsar a Dios de su
horizonte vital, se ha convertido en un ser amputado y, por lo tanto,
infeliz; pues sin Dios no hay comunión verdadera entre los hombres; y
sin comunión verdadera no puede haber fiesta, sino depresión y congoja,
aunque sean disfrazadas de algarabía y atracón de mazapanes. Los
mazapanes, cuando falta Dios, son como las algarrobas de los puercos que
tuvo que comerse el hijo pródigo de la parábola.
Nos disponemos a celebrar en estos días
que Dios se hace carne, que es una locura de proporciones desafiantes.
¿En qué cabeza cabe que un Dios invisible e incorpóreo, omnipotente y
glorioso, tome cuerpo y alma de hombre en el vientre de una humilde
mujer, para después pasearse entre los hombres? Chesterton calificaba la
Navidad, con razón, de «trastorno del universo»; y casi nos
atreveríamos a añadir que es también un «trastorno de Dios», pues
semejante cosa sólo puede caber en la cabeza de un Dios loco. Loco de
amor por el género humano, tan loco de amor que desea acompañarlo
incluso en la locura de su desamor. Haciéndose carne y sangre, Dios
quiere reparar la deslealtad del hombre, que un día le volvió la
espalda, y cargar sobre sí con las consecuencias de esa deslealtad, que
son el dolor y el sufrimiento, mostrándonos, además, que nunca más el
dolor y el sufrimiento serán estériles. Porque el misterio de la Navidad
es la suma de todos los misterios de la fe: Dios asume la fragilidad
humana, cuyo destino aparente es la muerte; y, a la vez, hace partícipe
al hombre de la naturaleza divina, enseñándole que ese destino no es
definitivo, que después de la muerte viene una resurrección, que no es
sólo del alma, sino también de la carne. Dios quiso padecer en la carne
los sufrimientos de los hombres y morir entre tormentos, como lo haría
el más desdichado de los hombres, porque quería salvar no sólo nuestras
almas, sino también nuestros cuerpos, nuestra carne sometida a mil
achaques y padecimientos, nuestra carne que en esta vida está encadenada
a la decrepitud, pero cuyo destino último es la gloria.
A esa locura de amor la llamamos Navidad;
y no podemos adentrarnos en su intimidad sin la ayuda de María, cuyo
vientre sirvió de morada a tal trastorno divino. Dios quiso, además,
nacer en la mayor pobreza, para compartir desde el primer instante las
penalidades de nuestra existencia terrenal; y para recordarnos que, aun
en las mayores penalidades, es posible la felicidad más completa. Pero
esta felicidad de saber que Dios se mete en las entrañas de nuestra
frágil humanidad no debe hacernos olvidar que la Navidad fue también el
comienzo de una guerra sin cuartel. Chesterton nos recuerda que las
campanas de Navidad suenan con el estrépito de cañonazos. En el relato
evangélico, junto a la alegría de los pastores y los magos, descubrimos
la ira de Herodes, que ordena matar a los inocentes. La nueva alianza de
Dios con el hombre se gesta en el vientre de una mujer; y el vientre de
la mujer se convierte así en el epicentro de una batalla
encarnizadísima que, dos mil años después, sigue cobrándose miles de
víctimas inocentes. Recordemos en estos días a los niños que no
podrán renovar el misterio de la Navidad, porque serán asesinados en el
vientre de sus madres. Nuestro recuerdo será el más bello villancico.
Autor: Juan Manuel de Prada
sábado, 8 de diciembre de 2012
martes, 4 de diciembre de 2012
lunes, 3 de diciembre de 2012
Cada vez hay más ateos que han encontrado la fe tras leer a autores ateos que no ofrecen respuestas
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| El Buen Pastor |
Al parecer, el fenómeno de los nuevos
ateos se está diluyendo en un mundo que reclama espiritualidad y
respuestas. En la tierra de los grandes neoateos Richard Dawkins y Christopher Hitchens,
fallecido en diciembre de 2011, hay personas que se convierten al
cristianismo después de haber profundizado en sus propuestas fieramente
antirreligiosas.
Es lo que cuenta el irlandés Alister McGrath –converso él también– en una reciente entrevista concedida al diario italiano Avvenire. McGrath, filósofo, científico, apologeta y prestigioso teólogo anglicano, es profesor del King’s College de Londres y presidente del Oxford Centre of Christian Apologetics.
La interacción entre la teología cristiana y las ciencias naturales ha sido un tema clave en su labor investigadora, como lo demuestran los tres volúmenes de su Teología Científica. Entre sus numerosos libros destacan Teología Cristiana, Dios y la evolución y El Dios desconocido.
Ha publicado recientemente dos volúmenes titulados Apologetas. Cómo ayudar a quien está en búsqueda y a los escépticos a encontrar la fe y Sorprendidos por el sentido. La ciencia, la fe y cómo dar significado a las cosas.
Negaban la existencia Dios… y se encontraron con Él
“No hay duda de que el desarrollo del nuevo ateísmo ha traído un renovado interés cultural hacia Dios. En mis conversaciones y debates con los nuevos ateos, a menudo les he agradecido que hayan suscitado una nueva curiosidad por la religión, por Dios y por el sentido de la vida. Por otra parte, actualmente el nuevo ateísmo está perdiendo ya su carácter de novedad. Repiten simples eslóganes que cada vez se vuelven más simplistas, no son cuidadas afirmaciones de síntesis intelectual. Aquellos que una vez creíamos que el nuevo ateísmo ofrecía buenas respuestas a las grandes preguntas, hoy comprendemos que solo ofrece simples frases hechas que no satisfacen los interrogantes más profundos”, sostiene.
“He hablado recientemente con un colega que está estudiando el caso de personas que se han convertido al cristianismo como resultado de su lectura de los libros del neoateo Richard Dawkins. Son personas que leyeron a Dawkins con la expectativa de encontrar en él sofisticadas respuestas a las grandes cuestiones de la vida, y sin embargo se encontraron con algo superficial e insuficiente. Pero su sed de verdad les llevó a continuar y finalmente hallaron la respuesta en el cristianismo”, explica el teólogo británico.
Alister McGrath cree que Dawkins presenta, simplemente, un nuevo fundamentalismo dogmático: el del ateísmo: “De hecho –asegura– su documental “The God Delusion” fue un gol en propia puerta monumental, porque convenció a muchos no creyentes de que el ateísmo es tan intolerante como lo peor que la religión puede ofrecer”.
Un ateísmo pasado de moda
“Algunos analistas culturales han argumentado que el ateísmo es la religión de la modernidad. Pero la llegada de la posmodernidad le ha quitado el puesto: el ateísmo ahora parece un poco pasado de moda, es la herencia ideológica de una generación anterior, muy marcada por el materialismo de origen marxista. En su lugar, la posmodernidad ha recuperado el interés por la espiritualidad. No tengo ni idea de hacia adónde nos llevará esta tendencia, pero ciertamente parece que nos aleja de un ateísmo que no es la única visión posible del mundo para una persona racional y pensante. La fe en Dios nos da motivos para examinar más de cerca el universo, y genera una matriz que alienta y facilita un compromiso con el mundo. Por supuesto, sé que esta conclusión será debatida, y lo asumo. Sigo siendo muy respetuoso con los ateos: creo que tengo mucho que aprender de ellos y de las preocupaciones que expresan. Pero yo ya no comparto su fe. O más bien, la falta de ella”, sostiene.
Una afirmación, la del respeto recíproco entre ateos y creyentes, que encuentra su mejor ejemplo en la interesante entrevista que Richard Dawkins realizó a McGrath –por quien reconoce su afecto y admiración– en uno de sus documentales para la televisión británica.
De la “arrogancia intelectual” a la fe
“Espiritualmente, Dios es el oxígeno de mi existencia”, reconoce McGrath, que explica de este modo su itinerario de conversión: “Creo en el Dios que se da a conocer a través de Jesús, es decir, un Dios personal que creo que me conoce como individuo, se preocupa por mí, y me inspira a vivir mi vida con un firme propósito y una profunda satisfacción en el servicio a los demás. Eso me sitúa dentro de los parámetros generosos del cristianismo. Pero no siempre he visto las cosas de esta manera. Cuando yo era joven y vivía en Belfast, Irlanda del Norte, durante la década de 1960, llegué a la idea de que Dios era una ilusión infantil, adecuado para las personas mayores, los intelectualmente débiles y los fraudulentos curas y religiosos. Admito que esta era una visión bastante arrogante, y que ahora encuentro un tanto embarazosa. Mi excusa patética para esta arrogancia intelectual es que mucha gente sentía lo mismo por aquel entonces. Mi generación recibió la idea de que la religión estaba en las últimas y que nos aguardaba un amanecer glorioso, con el ocaso de Dios a la vuelta de la esquina. Pero, tras mi paso por la universidad y mi doctorado en biología molecular, pronto me di cuenta de que mi hipótesis de la vinculación automática entre las ciencias naturales y el ateísmo era bastante ingenua y desinformada. Luego, la oportunidad de hablar con los cristianos sobre su fe me reveló que sabía relativamente poco acerca de su religión, la cual había llegado a conocer principalmente a través de las no muy precisas descripciones de sus principales críticos, incluyendo el británico Bertrand Russell y el filósofo social alemán Karl Marx”, recuerda.
Falacias ilustradas
MacGrath sostiene que son muchas las falacias atribuidas a la religión desde que la Ilustración irrumpiera en el panorama intelectual europeo: “Muchos filósofos han expresado severas críticas hacia la Ilustración. El filósofo John Gray ha escrito mucho sobre sus contradicciones. Por ejemplo: la Ilustración sostenía que cuando se da razón a la religión, se pone en funcionamiento una de las mayores causas de violencia. Las guerras de religión en la Europa del siglo XVII –decían los racionalistas– eran consecuencia directa de los diversos credos religiosos. Si se aparta la fe, sostenían, también las guerras serán algo del pasado. Pero ha quedado demostrado que la primera y la segunda guerra mundial –los conflictos más destructivos que el mundo haya conocido jamás– no tenían nada que ver con la religión, sino con el nacionalismo y la economía, en el caso de la segunda, y con el totalitarismo, no importa si de derechas o de izquierdas”, sostiene.
“Y añado algo más: creo que, efectivamente, la fe puede ser algo muy peligroso, pero tanto si uno cree en Dios como si no cree en Él. La fe puede inspirar a algunos a hacer cosas terribles, pero también lo hace la creencia de que deshacerse de la fe en Dios es necesario para la humanidad. He visto acciones maravillosas y deplorables en ambos lados. Habría que referirse más bien a las acciones de la naturaleza humana, no a la religión”, sostiene.
Una buena oportunidad para los cristianos
En Apologetas, McGrath sugiere a los cristianos “interactuar con las ideas de la cultura actual más que alejarse de ella” y está convencido de que hay aspectos de la modernidad que representan una oportunidad para el cristianismo. Sobre todo dos: los relatos y la imagen. Existe una nueva conciencia de la importancia de las narraciones como camino para explorar el sentido, más útiles que los argumentos. La mejor manera de responder a las preguntas es, a menudo, contar una historia en lugar de ofrecer argumentos puramente intelectuales".
"El escritor C. S. Lewis fue un maestro en esto. Uno de los motivos por los cuales sus Crónicas de Narnia tuvieron tanto éxito fue, precisamente, porque cuentan historias profundamente radicadas en la comprensión cristiana del mundo: esta visión resuena en la experiencia de la realidad que tienen muchas personas”, afirma McGrath, que está preparando para 2013 una nueva biografía del célebre escritor converso británico.
Utilizar más la imagen...
“El otro aspecto importante es el de la imagen. Hoy en día se da una renovada importancia a las imágenes, como, por ejemplo, en la publicidad en televisión. La Biblia y la tradición cristiana son ricas en imágenes, que pueden ser una especie de umbral para algunos temas clave de la fe cristiana. Por ejemplo, en vez de hablar con abstracción de la noción del “cuidado” de Dios por el hombre, podemos explorar la imagen de Dios como pastor, una imagen que puede recoger en sí los diferentes elementos de la visión cristiana de Dios: el concepto de que Dios nos acompaña en nuestro camino de la vida, que siempre está con nosotros, que no nos abandona, incluso cuando caminamos por las sombras del valle de la muerte”, concluye.
Es lo que cuenta el irlandés Alister McGrath –converso él también– en una reciente entrevista concedida al diario italiano Avvenire. McGrath, filósofo, científico, apologeta y prestigioso teólogo anglicano, es profesor del King’s College de Londres y presidente del Oxford Centre of Christian Apologetics.
La interacción entre la teología cristiana y las ciencias naturales ha sido un tema clave en su labor investigadora, como lo demuestran los tres volúmenes de su Teología Científica. Entre sus numerosos libros destacan Teología Cristiana, Dios y la evolución y El Dios desconocido.
Ha publicado recientemente dos volúmenes titulados Apologetas. Cómo ayudar a quien está en búsqueda y a los escépticos a encontrar la fe y Sorprendidos por el sentido. La ciencia, la fe y cómo dar significado a las cosas.
Negaban la existencia Dios… y se encontraron con Él
“No hay duda de que el desarrollo del nuevo ateísmo ha traído un renovado interés cultural hacia Dios. En mis conversaciones y debates con los nuevos ateos, a menudo les he agradecido que hayan suscitado una nueva curiosidad por la religión, por Dios y por el sentido de la vida. Por otra parte, actualmente el nuevo ateísmo está perdiendo ya su carácter de novedad. Repiten simples eslóganes que cada vez se vuelven más simplistas, no son cuidadas afirmaciones de síntesis intelectual. Aquellos que una vez creíamos que el nuevo ateísmo ofrecía buenas respuestas a las grandes preguntas, hoy comprendemos que solo ofrece simples frases hechas que no satisfacen los interrogantes más profundos”, sostiene.
“He hablado recientemente con un colega que está estudiando el caso de personas que se han convertido al cristianismo como resultado de su lectura de los libros del neoateo Richard Dawkins. Son personas que leyeron a Dawkins con la expectativa de encontrar en él sofisticadas respuestas a las grandes cuestiones de la vida, y sin embargo se encontraron con algo superficial e insuficiente. Pero su sed de verdad les llevó a continuar y finalmente hallaron la respuesta en el cristianismo”, explica el teólogo británico.
Alister McGrath cree que Dawkins presenta, simplemente, un nuevo fundamentalismo dogmático: el del ateísmo: “De hecho –asegura– su documental “The God Delusion” fue un gol en propia puerta monumental, porque convenció a muchos no creyentes de que el ateísmo es tan intolerante como lo peor que la religión puede ofrecer”.
Un ateísmo pasado de moda
“Algunos analistas culturales han argumentado que el ateísmo es la religión de la modernidad. Pero la llegada de la posmodernidad le ha quitado el puesto: el ateísmo ahora parece un poco pasado de moda, es la herencia ideológica de una generación anterior, muy marcada por el materialismo de origen marxista. En su lugar, la posmodernidad ha recuperado el interés por la espiritualidad. No tengo ni idea de hacia adónde nos llevará esta tendencia, pero ciertamente parece que nos aleja de un ateísmo que no es la única visión posible del mundo para una persona racional y pensante. La fe en Dios nos da motivos para examinar más de cerca el universo, y genera una matriz que alienta y facilita un compromiso con el mundo. Por supuesto, sé que esta conclusión será debatida, y lo asumo. Sigo siendo muy respetuoso con los ateos: creo que tengo mucho que aprender de ellos y de las preocupaciones que expresan. Pero yo ya no comparto su fe. O más bien, la falta de ella”, sostiene.
Una afirmación, la del respeto recíproco entre ateos y creyentes, que encuentra su mejor ejemplo en la interesante entrevista que Richard Dawkins realizó a McGrath –por quien reconoce su afecto y admiración– en uno de sus documentales para la televisión británica.
De la “arrogancia intelectual” a la fe
“Espiritualmente, Dios es el oxígeno de mi existencia”, reconoce McGrath, que explica de este modo su itinerario de conversión: “Creo en el Dios que se da a conocer a través de Jesús, es decir, un Dios personal que creo que me conoce como individuo, se preocupa por mí, y me inspira a vivir mi vida con un firme propósito y una profunda satisfacción en el servicio a los demás. Eso me sitúa dentro de los parámetros generosos del cristianismo. Pero no siempre he visto las cosas de esta manera. Cuando yo era joven y vivía en Belfast, Irlanda del Norte, durante la década de 1960, llegué a la idea de que Dios era una ilusión infantil, adecuado para las personas mayores, los intelectualmente débiles y los fraudulentos curas y religiosos. Admito que esta era una visión bastante arrogante, y que ahora encuentro un tanto embarazosa. Mi excusa patética para esta arrogancia intelectual es que mucha gente sentía lo mismo por aquel entonces. Mi generación recibió la idea de que la religión estaba en las últimas y que nos aguardaba un amanecer glorioso, con el ocaso de Dios a la vuelta de la esquina. Pero, tras mi paso por la universidad y mi doctorado en biología molecular, pronto me di cuenta de que mi hipótesis de la vinculación automática entre las ciencias naturales y el ateísmo era bastante ingenua y desinformada. Luego, la oportunidad de hablar con los cristianos sobre su fe me reveló que sabía relativamente poco acerca de su religión, la cual había llegado a conocer principalmente a través de las no muy precisas descripciones de sus principales críticos, incluyendo el británico Bertrand Russell y el filósofo social alemán Karl Marx”, recuerda.
Falacias ilustradas
MacGrath sostiene que son muchas las falacias atribuidas a la religión desde que la Ilustración irrumpiera en el panorama intelectual europeo: “Muchos filósofos han expresado severas críticas hacia la Ilustración. El filósofo John Gray ha escrito mucho sobre sus contradicciones. Por ejemplo: la Ilustración sostenía que cuando se da razón a la religión, se pone en funcionamiento una de las mayores causas de violencia. Las guerras de religión en la Europa del siglo XVII –decían los racionalistas– eran consecuencia directa de los diversos credos religiosos. Si se aparta la fe, sostenían, también las guerras serán algo del pasado. Pero ha quedado demostrado que la primera y la segunda guerra mundial –los conflictos más destructivos que el mundo haya conocido jamás– no tenían nada que ver con la religión, sino con el nacionalismo y la economía, en el caso de la segunda, y con el totalitarismo, no importa si de derechas o de izquierdas”, sostiene.
“Y añado algo más: creo que, efectivamente, la fe puede ser algo muy peligroso, pero tanto si uno cree en Dios como si no cree en Él. La fe puede inspirar a algunos a hacer cosas terribles, pero también lo hace la creencia de que deshacerse de la fe en Dios es necesario para la humanidad. He visto acciones maravillosas y deplorables en ambos lados. Habría que referirse más bien a las acciones de la naturaleza humana, no a la religión”, sostiene.
Una buena oportunidad para los cristianos
En Apologetas, McGrath sugiere a los cristianos “interactuar con las ideas de la cultura actual más que alejarse de ella” y está convencido de que hay aspectos de la modernidad que representan una oportunidad para el cristianismo. Sobre todo dos: los relatos y la imagen. Existe una nueva conciencia de la importancia de las narraciones como camino para explorar el sentido, más útiles que los argumentos. La mejor manera de responder a las preguntas es, a menudo, contar una historia en lugar de ofrecer argumentos puramente intelectuales".
"El escritor C. S. Lewis fue un maestro en esto. Uno de los motivos por los cuales sus Crónicas de Narnia tuvieron tanto éxito fue, precisamente, porque cuentan historias profundamente radicadas en la comprensión cristiana del mundo: esta visión resuena en la experiencia de la realidad que tienen muchas personas”, afirma McGrath, que está preparando para 2013 una nueva biografía del célebre escritor converso británico.
Utilizar más la imagen...
“El otro aspecto importante es el de la imagen. Hoy en día se da una renovada importancia a las imágenes, como, por ejemplo, en la publicidad en televisión. La Biblia y la tradición cristiana son ricas en imágenes, que pueden ser una especie de umbral para algunos temas clave de la fe cristiana. Por ejemplo, en vez de hablar con abstracción de la noción del “cuidado” de Dios por el hombre, podemos explorar la imagen de Dios como pastor, una imagen que puede recoger en sí los diferentes elementos de la visión cristiana de Dios: el concepto de que Dios nos acompaña en nuestro camino de la vida, que siempre está con nosotros, que no nos abandona, incluso cuando caminamos por las sombras del valle de la muerte”, concluye.
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| Alister McGrath |
Fuente: ReL
sábado, 1 de diciembre de 2012
Tiempo de Adviento
La tierra, Señor, se alegra
en estos días,
y tu Iglesia desborda de gozo
ante tu Hijo, el Señor Jesús,
que se avecina como luz esplendorosa,
para iluminar a los que yacemos en las tinieblas,
de la ignorancia, del dolor y del pecado.
y tu Iglesia desborda de gozo
ante tu Hijo, el Señor Jesús,
que se avecina como luz esplendorosa,
para iluminar a los que yacemos en las tinieblas,
de la ignorancia, del dolor y del pecado.
Lleno de esperanza en su venida,
tu pueblo ha preparado esta corona
con ramos del bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar
el tiempo de preparación
para la venida de tu Hijo,
te pedimos, Señor,
que, mientras se acrecienta cada día
el esplendor de esta corona, con nuevas luces,
a nosotros nos ilumines
con el esplendor de Aquel que,
por ser la Luz del mundo,
iluminará todas las oscuridades.
Te lo pedimos por Él mismo
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
- ¿Qué es el Tiempo de Adviento?
- La Corona de Adviento
- Bendición de la Corona de Adviento
- Liturgias familiares para cada Domingo de Adviento
- Personajes del Adviento
- Esquema del Adviento
domingo, 25 de noviembre de 2012
Christus Vincit, Christus Regnat, Christus Imperat
Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat. Exaudi Christe Summo
Pontificet universali Papæ vita. Salvator mundi. Tu illum adiuva Sancta
Maria Tu illum adiuva Sancte Petre Tu illum adiuva Samcte Paule Tu
illum adiuva Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat. Rex
regum Christus vincit Rex noster Christus regnat Gloria nostra Christus
imperat Ipsi soli imperium gloria a et postestas, per immortali a
saecula sæculorum. Amen. Christus vincit, Christus regnat, Christus
imperat.
viernes, 23 de noviembre de 2012
La conversión de Sneijder, exfutbolista del Real Madrid, ahora católico gracias a su mujer
"El catolicismo es algo que me da fuerzas. Antes de cada partido busco el tiempo para rezar", reconoce el futbolista holandés, enrolado en las filas del Inter de Milán.
Todos le conocen en España tras de su paso por el Real Madrid desde el 2007 al 2009, y desde entonces como jugador del Inter de Milán.
Holandés de origen, fue muy criticado en su momento por su estilo de vida poco «centrado». También en su país ha sido conocido por su carácter presuntuoso y arrogante. O eso dicen. En su entorno más cercano, por el contrario, lo definen como «un chico normal, tranquilo, alegre y bromista». Lleve quien lleve razón, la conversión de Wesley Sneijder pilló por sorpresa a todos.
Su novia le llevó a la fe católica
Tras casarse a los 21 años con su novia de la adolescencia, la modelo Ramona Streekstra, de la que se divorció en 2009, el futbolista comenzó una relación con la actriz y presentadora holandesa Yolanthe Cabau van Kasbergen. Con ella comenzó un camino de fe que le llevó a bautizarse en la capilla del Inter en Appiano Gentile.
Lo ha contado él mismo en una entrevista concedida al periódico holandés De Volkskrant: «En Appiano hay una capilla y me he bautizado allí después de un camino serio», confirma.
«Voy con mi mujer a misa todos los domingos»
Gran parte del mérito en este cambio de vida radical es del capitán del equipo Javier Zanetti, también católico practicante, que hizo de mediador con el capellán del Inter de Milán: a cambio de una «full inmersion» de catequesis para Sneijder y una intensa serie de reuniones -incluso en la curia milanesa-, el bautismo tardó menos en llegar de lo esperado.
Y después, el matrimonio: Yolanthe y el futbolista se casaron en Castelnuovo Berardenga, en Toscana, en julio de 2010, tras el Mundial de Fútbol que ganó España.
Hoy en día, el futbolista del Inter vive a cien metros de la catedral de Milán, «que es preciosa», subraya, y él mismo cuenta: «Rezo todos los días y voy con Yolanthe los domingo a misa en diversas iglesias del centro de la ciudad. Los aficionados no me molestan jamás».
La fe en el campo
¿Vive Sneijder su religiosidad en el campo de fútbol? «La fe y el catolicismo es algo que me da fuerzas. A veces mis creencias me mantienen firme y decidido, a veces rezo para tener más fuerzas», explica en la entrevista.
«Cuando no me siento bien, rezo y rapidamente consigo alejar el malestar».
«No rezo nunca en el campo de fútbol, pero antes de cada partido busco el tiempo para hacerlo, con discrección, en el hotel o en los vestuarios», reconoce el futbolista del Inter.
Durante el Mundial de fútbol contó que rezaba con Yolanthe el Padre Nuestro antes de cada partido. Además, bajo su camiseta siempre se nota un rosario que lleva al cuello, por una vez no como amuleto para desear buena suerte, sino con plena convicción: «Critican mi experiencia religiosa, pero para mí es muy importante. No soy un exhibicionista», puntualiza.
Holandés de origen, fue muy criticado en su momento por su estilo de vida poco «centrado». También en su país ha sido conocido por su carácter presuntuoso y arrogante. O eso dicen. En su entorno más cercano, por el contrario, lo definen como «un chico normal, tranquilo, alegre y bromista». Lleve quien lleve razón, la conversión de Wesley Sneijder pilló por sorpresa a todos.
Su novia le llevó a la fe católica
Tras casarse a los 21 años con su novia de la adolescencia, la modelo Ramona Streekstra, de la que se divorció en 2009, el futbolista comenzó una relación con la actriz y presentadora holandesa Yolanthe Cabau van Kasbergen. Con ella comenzó un camino de fe que le llevó a bautizarse en la capilla del Inter en Appiano Gentile.
Lo ha contado él mismo en una entrevista concedida al periódico holandés De Volkskrant: «En Appiano hay una capilla y me he bautizado allí después de un camino serio», confirma.
«Voy con mi mujer a misa todos los domingos»
Gran parte del mérito en este cambio de vida radical es del capitán del equipo Javier Zanetti, también católico practicante, que hizo de mediador con el capellán del Inter de Milán: a cambio de una «full inmersion» de catequesis para Sneijder y una intensa serie de reuniones -incluso en la curia milanesa-, el bautismo tardó menos en llegar de lo esperado.
Y después, el matrimonio: Yolanthe y el futbolista se casaron en Castelnuovo Berardenga, en Toscana, en julio de 2010, tras el Mundial de Fútbol que ganó España.
Hoy en día, el futbolista del Inter vive a cien metros de la catedral de Milán, «que es preciosa», subraya, y él mismo cuenta: «Rezo todos los días y voy con Yolanthe los domingo a misa en diversas iglesias del centro de la ciudad. Los aficionados no me molestan jamás».
La fe en el campo
¿Vive Sneijder su religiosidad en el campo de fútbol? «La fe y el catolicismo es algo que me da fuerzas. A veces mis creencias me mantienen firme y decidido, a veces rezo para tener más fuerzas», explica en la entrevista.
«Cuando no me siento bien, rezo y rapidamente consigo alejar el malestar».
«No rezo nunca en el campo de fútbol, pero antes de cada partido busco el tiempo para hacerlo, con discrección, en el hotel o en los vestuarios», reconoce el futbolista del Inter.
Durante el Mundial de fútbol contó que rezaba con Yolanthe el Padre Nuestro antes de cada partido. Además, bajo su camiseta siempre se nota un rosario que lleva al cuello, por una vez no como amuleto para desear buena suerte, sino con plena convicción: «Critican mi experiencia religiosa, pero para mí es muy importante. No soy un exhibicionista», puntualiza.
Fuente: ReL
domingo, 11 de noviembre de 2012
Legrottaglie, exfutbolista de la Juventus, explica cómo encontró a Dios
Se había convertido en el objeto de
deseo de los grandes clubes de fútbol italianos, hasta que finalmente en
el 2003 la Juventus lo fichó. Legrottaglie cosechó grandes éxitos
durante ocho años, pero las continuas fiestas no le saciaban.
"Muchas fiestas pero me sentía solo"
«Estaba vacío por dentro. Salía con mis compañeros, iba a las fiestas, llegaba tarde pero, una vez que volvía a casa, me preguntaba: ¿qué me ha quedado de esta noche?», comienza a explicar en su testimonio. Al comenzar a jugar para la Juve se dio cuenta de que algo estaba cambiando: «Estaba viviendo el sueño de mi vida, había trabajado toda mi vida para llegar ahí... Y, sin embargo, me sentía solo».
«Me sentía incompleto, no me gustaba a mí mismo»
Nicola Leggrottalie, ahora jugador del Catania, reconoce que tener dinero y fama «no es suficiente» para ser feliz. «Me sentía incompleto, no me gustaba a mí mismo. He aprendido por experiencia que el dolor es un camino para llegar a la felicidad».
«Quizá no habría encontrado a Dios si no hubiera tocado fondo», admite. ¿Y cómo tocó fondo? Quizá, reconoce, su dependencia al sexo. «Veía a una mujer y la deseaba sexualmente». Después, sin embargo, «cuando ya la había conseguido, no me preocupaba por ella y esto me hacía sentirme mal».
Hoy el defensa agradece a Dios por haberle ayudado porque habría podido casarse con la mujer equivocada y haber traído al mundo hijos que no habrían nacido en una familia infeliz.
Un cambio tras otro
El cambio llegó de la mano de otro colega de la profesión. Tomás Guzman, jugador en aquel momento del Siena, junto con su mujer, le ayudaron a mirar atrás. A darse cuenta de los errores. A buscar un nuevo camino para llenar el vacío. «He comenzado a rezar, a leer la Biblia, y paso a paso me di cuenta de que, siguiendo las palabras del Evangelio, llenaba ese vacío», explica.
Leer la Biblia con amigos
¿Y cómo pasa ahora sus noches, en lugar de ir de fiesta siempre? «Quedo con un grupo de amigos de Torino a leer la Biblia, organizamos cenas en una pizzeria o en casa, incluso cantamos», enumera. «¡He descubierto que tengo buen oído!», bromea.
Pero no es la única cosa que ha cambiado en la vida del ex defensa de la Juve. Desde que se convirtió de nuevo al cristianismo, ha vivido en la castidad. ¿Años sin sexo? Sí, pero no son perdidos, asegura.
«Amando a Dios siento que el deseo sexual se aminora, puedo resistir sin él. Sé que Dios ha elegido para mí la persona justa, estoy solamente esperándola», asegura contento. «Por eso, la respeto desde este momento. Espero que ella haga lo mismo y se esté portando bien...», señala de modo divertido.
Vivir la fe en la Liga profesional
Legrottaglie reconoce que no le importa lo que piensan sus compañeros, se ríe de sus bromas porque también él fue como ellos. «Dios me da serenidad para afrontar de la mejor manera posible mi vida», explica.
Entre sus colegas de profesión algunos le respetan, otros no se resisten y cuando él aparece intercambian miradas maliciosas. Eso sí, si uno de ellos dice cualquier blasfemia en el campo, el defensa le pide evitarlo.
La conversión en dos libros
En 2009 y 2010 el ex defensa de la Juve publicó dos libros (Ho fatto una promessa y Cento volte tanto) en los que contaba su experiencia de conversión y cómo la ha vivido en el campo futbolístico. En ambas obras escribe algunos juicios negativos contra el mundo del fúbtol: «Me he dado cuenta, durante mi crecimiento espiritual, de que en el fútbol no hay lugar para Dios y, sobre todo, que hay poca valentía para salir a la luz y decir lo que se piensa. Es muy cómodo ser igual a los demás para no tener problemas y para que no te tomen el pelo».
LLevar la palabra de Dios por el mundo
La única pregunta que queda por hacer es evidente. ¿Cómo imagina el futuro? «Dada mi popularidad, intentaré llevar la palabra de Dios por todo el mundo».
Hay quien asegura que Legrottaglie se hará sacerdote, pero él mismo asegura que no se siente a la altura. El primer viaje que quiere realizar será a Tierra Santa, y después querría irse a África a ayudar a dos asociaciones que ayudan en el terreno de la adopción. El ha adoptado ya nueve niños a distancia, pero le gustaría «hacer aún más por ellos».
"Muchas fiestas pero me sentía solo"
«Estaba vacío por dentro. Salía con mis compañeros, iba a las fiestas, llegaba tarde pero, una vez que volvía a casa, me preguntaba: ¿qué me ha quedado de esta noche?», comienza a explicar en su testimonio. Al comenzar a jugar para la Juve se dio cuenta de que algo estaba cambiando: «Estaba viviendo el sueño de mi vida, había trabajado toda mi vida para llegar ahí... Y, sin embargo, me sentía solo».
«Me sentía incompleto, no me gustaba a mí mismo»
Nicola Leggrottalie, ahora jugador del Catania, reconoce que tener dinero y fama «no es suficiente» para ser feliz. «Me sentía incompleto, no me gustaba a mí mismo. He aprendido por experiencia que el dolor es un camino para llegar a la felicidad».
«Quizá no habría encontrado a Dios si no hubiera tocado fondo», admite. ¿Y cómo tocó fondo? Quizá, reconoce, su dependencia al sexo. «Veía a una mujer y la deseaba sexualmente». Después, sin embargo, «cuando ya la había conseguido, no me preocupaba por ella y esto me hacía sentirme mal».
Hoy el defensa agradece a Dios por haberle ayudado porque habría podido casarse con la mujer equivocada y haber traído al mundo hijos que no habrían nacido en una familia infeliz.
Un cambio tras otro
El cambio llegó de la mano de otro colega de la profesión. Tomás Guzman, jugador en aquel momento del Siena, junto con su mujer, le ayudaron a mirar atrás. A darse cuenta de los errores. A buscar un nuevo camino para llenar el vacío. «He comenzado a rezar, a leer la Biblia, y paso a paso me di cuenta de que, siguiendo las palabras del Evangelio, llenaba ese vacío», explica.
Leer la Biblia con amigos
¿Y cómo pasa ahora sus noches, en lugar de ir de fiesta siempre? «Quedo con un grupo de amigos de Torino a leer la Biblia, organizamos cenas en una pizzeria o en casa, incluso cantamos», enumera. «¡He descubierto que tengo buen oído!», bromea.
Pero no es la única cosa que ha cambiado en la vida del ex defensa de la Juve. Desde que se convirtió de nuevo al cristianismo, ha vivido en la castidad. ¿Años sin sexo? Sí, pero no son perdidos, asegura.
«Amando a Dios siento que el deseo sexual se aminora, puedo resistir sin él. Sé que Dios ha elegido para mí la persona justa, estoy solamente esperándola», asegura contento. «Por eso, la respeto desde este momento. Espero que ella haga lo mismo y se esté portando bien...», señala de modo divertido.
Vivir la fe en la Liga profesional
Legrottaglie reconoce que no le importa lo que piensan sus compañeros, se ríe de sus bromas porque también él fue como ellos. «Dios me da serenidad para afrontar de la mejor manera posible mi vida», explica.
Entre sus colegas de profesión algunos le respetan, otros no se resisten y cuando él aparece intercambian miradas maliciosas. Eso sí, si uno de ellos dice cualquier blasfemia en el campo, el defensa le pide evitarlo.
La conversión en dos libros
En 2009 y 2010 el ex defensa de la Juve publicó dos libros (Ho fatto una promessa y Cento volte tanto) en los que contaba su experiencia de conversión y cómo la ha vivido en el campo futbolístico. En ambas obras escribe algunos juicios negativos contra el mundo del fúbtol: «Me he dado cuenta, durante mi crecimiento espiritual, de que en el fútbol no hay lugar para Dios y, sobre todo, que hay poca valentía para salir a la luz y decir lo que se piensa. Es muy cómodo ser igual a los demás para no tener problemas y para que no te tomen el pelo».
LLevar la palabra de Dios por el mundo
La única pregunta que queda por hacer es evidente. ¿Cómo imagina el futuro? «Dada mi popularidad, intentaré llevar la palabra de Dios por todo el mundo».
Hay quien asegura que Legrottaglie se hará sacerdote, pero él mismo asegura que no se siente a la altura. El primer viaje que quiere realizar será a Tierra Santa, y después querría irse a África a ayudar a dos asociaciones que ayudan en el terreno de la adopción. El ha adoptado ya nueve niños a distancia, pero le gustaría «hacer aún más por ellos».
Fuente: ReL
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