QUIEN ENSAYA LO ABSURDO CONSIGUE LO IMPOSIBLE (Unamuno)

sábado, 4 de enero de 2014

Gloria Aleluya (Celinés)

Celinés Díaz
Celinés de los Ángeles Díaz Rodríguez, nació en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana y creció en el valle de Constanza junto a su familia, donde recibió formación en los valores cristianos y la fe católica. 
 
La música siempre ha ocupado un lugar importante en su vida. Desde muy temprana edad sentía una fuerte inclinación por el canto y la composición, y soñaba con llegar a ser «cantante». Al terminar sus estudios decidió dedicarse a la música, con el apoyo de su familia, y de esta manera empezó a dar los primeros pasos para alcanzar su gran sueño.

Luego de esto, un productor escuchó sus canciones y se interesó en trabajar un proyecto musical con ella. Al poco tiempo, Celinés firmó un contrato discográfico con la BMG US Latin, y grabó su primer álbum como cantautora, titulado «Seliné».

Haber cumplido este «gran sueño», fue su primera señal de que nada es imposible cuando se tiene fe.

Sin embargo, lejos de sentirse plena, empezó a sentir un gran vacío. Descubrió que algo faltaba en su vida, pero no sabía dónde encontrarlo. En medio de esa búsqueda, atravesó momentos de soledad, frustración, temor y tristeza. Pero Dios la miraba, y tenía un propósito mayor y mejor al que ella imaginaba.

Varios años después la invitaron a un retiro, y allí, por primera vez, experimentó la grandeza del amor de Dios Padre, y tuvo un encuentro personal con Jesús, y el Espíritu Santo, que cambió el rumbo su vida.

A partir de ese momento, sintió un nuevo amor por el Señor y por la Iglesia. Tuvo un renacer en la fe, y recibió un fuerte llamado a proclamar el mensaje del amor y la misericordia de Dios.

Desde aquél día, Celinés ha ofrecido su vida y su voz al servicio del Señor. Actualmente, es misionera católica a tiempo completo. Su misión es amar, adorar a Dios, y llevar el Evangelio por el mundo, a través de su música.


martes, 31 de diciembre de 2013

lunes, 9 de diciembre de 2013

La lucha de Ward Miles, un bebé prematuro extremo, conmueve las redes


Ward Miles Miller nació tres meses y medio antes de la fecha prevista de parto y con un peso de 700 gramos. Su padre Benjamin, fotógrafo de bodas, registró en un conmovedor video la intensa lucha de su hijo y la abnegación de su esposa Lyndsey por lograr su recuperación.

El video fue publicado el 31 de octubre pasado para conmemorar el primer año de Ward en casa. El bebé debió estar 107 días en una incubadora tras su nacimiento el 16 de julio de 2012, fiesta de la Virgen del Carmen. El video comienza con imágenes tomadas cuatro días después de su nacimiento, la primera vez que su madre Lyndsey lo pudo abrazar.

Benjamin Scott Miller cuenta en Vimeo, donde superó las 140 mil vistas, que su video "resume el primer año de mi hijo. Nació muy prematuro y tuvo que superar muchos y grandes obstáculos, pero no mayores que nuestro Dios. Esta es una historia del amor de una madre por su bebé".

"Hice este video para conmemorar su primer año y lo lejos que ha llegado", dice Benjamin y revela que preparó el breve filme como un regalo de cumpleaños para su esposa.

"Quiero agradecer a los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que tiene como misión hacer que los bebés estén mejor. ¡Es gracias a ustedes que mi hijo siempre tuvo la oportunidad de llegar a casa!"

En respuesta a uno de los comentarios que recibió su el video, Benjamin recuerda que durante su estadía en el hospital "vimos a muchas familias salir de cuidados intensivos sin sus bebés" y ahora reza para que alcancen la paz.

Fuente: aciprensa

domingo, 8 de diciembre de 2013

Oración por España

I

¡Señor! ¡Mi Patria llora! La apartaron, ¡oh Dios!, de tus caminos, y ciega hacia el abismo corre ahora la del mundo de ayer reina y señora de gloriosos destinos.

Hijos desatentados, que ya la vieron sin pudor vencida, la arrastran por atajos ignorados… ¡Señor, que va perdida! ¡Que no lleva en su pecho la encendida luz de tu Fe que alumbre su carrera! ¡Que no lleva el apoyo de tu mano! ¡Que no lleva la Cruz en la Bandera ni en los labios tu nombre soberano! ¡Señor! ¡Mi Patria llora! ¿Y quién no llorará como ella ahora tremendas desventuras, si fuera de tus vías sólo hay horribles soledades frías, lágrimas y negruras?

¿Quién que de Ti se aleje camina en derechura a la grandeza? ¿Ni quién que a Ti te deje su brazo puede armar de fortaleza?

Solamente unos pocos pervertidos hijos envanecidos de esa Madre fecunda de creyentes pretenden, imprudentes, alejarla de Ti: son insensatos; olvidan tus favores: son ingratos; desprecian tu poder: están dementes.

Pero la Patria mía, por Ti feliz y poderosa un día, siempre te ve, Señor, como a quien eres, y en Ti, gran Dios, en Ti sólo confía; que es grande quien Tú quieres, fuerte quien tiene tu segura guía, sabio quien te conoce, ¡y feliz quien te sirva y quien te goce!

¡Señor! ¡Mi Patria llora! Ebria, desoladora la frenética turba parricida la lleva a los abismos arrastrada, la lleva empobrecida… ¡la lleva deshonrada!…

¡Alza, Señor, tu brazo justiciero, y sobre ellos descarga el golpe fiero, vengador de sus ciegos desvaríos!… ¡No son hermanos míos ni hijos tuyos, Señor! ¡Son gente impía! ¡Son asesinos de la Patria mía!

II

¡Señor, Señor: detente! ¡No hagas caer sobre la impura gente el rudo golpe grave de la iracunda mano justiciera, sino el toque suave de la mano que funde y regenera!

Y a Ti ya convertidos los hijos ciegos a tu amor perdidos, aplaca tus enojos, la noche ahuyenta, enciéndenos el día y pon de nuevo tus divinos ojos en los destinos de la Patria mía.

¿No es ella la que hiciera con los lemas sagrados de la Cruz y el honor una bandera? ¿La que tantos a Ti restituyera pueblos ignotos de tu Fe apartados, que con sangre de intrépidos soldados y con sangre de santos redimiera?

¿Y Tu no eres el Dios Omnipotente que quitas o derramas con largueza gloria y poder entre la humana gente?

¿No eres prístina fuente de donde ha de venir toda grandeza? ¿No eres origen, pedestal ingente de toda fortaleza?

¿No es toda humana gloria dádiva generosa de tu mano? ¿No viene la victoria delante de tu soplo soberano?

¡Señor, oye los ruegos que ya te elevan los hermanos míos! ¡Ya ven, ya ven los ciegos! ¡Ya rezan los impíos! ¡Ya el soberbio impotente hunde en el polvo, ante tus pies, la frente! ¡Ya el demente blasfemo, arrepentido, cubre su rostro, el pecho se golpea y clama compungido: “¡Alabado el Señor; bendito sea!”

Y los justos te aclaman, alzando a Ti los brazos, y te llaman; y porque España solo en Ti confía, al unísono claman todos los hijos de la Patria mía:

¡Salva a España, Señor; enciende el día que ponga fin a abatimiento tanto! ¡Tú, Señor de la vida o de la Muerte! ¡Tú, Dios de Sabahot, tres veces Santo, tres veces Inmortal, tres veces Fuerte!….

Gabriel y Galán

domingo, 1 de diciembre de 2013

Diez cosas que todo el mundo debería saber sobre el Adviento

1. El Adviento lo inventamos los españoles. Para que luego digan que no inventamos nada. El primer dato histórico relativo a un periodo de preparación para la Navidad se puede encontrar en las actas del Concilio de Zaragoza, en el año 380. Durante los días 17 a 25 de diciembre, los cristianos debían asistir a la iglesia todos los días, preparándose para la celebración del Nacimiento del Señor. No es una mala costumbre, podríamos aprovecharla nosotros.

2. Luego, los franceses nos copiaron el invento. El Concilio de Macon, en el año 581, aplicó las normas litúrgicas de Cuaresma al periodo entre el 11 de noviembre y Navidad (unos cuarenta días, como la Cuaresma). San Cesareo de Arles, medio siglo antes, había pronunciado las primeras homilías de Adviento que se han conservado.

3. Los alemanes, lo único que han inventado es la corona de adviento: Una corona con cuatro velas, que se van encendiendo, una a una, los cuatro domingos de Adviento. Bueno, y las chocolatinas del calendario de Adviento, que tampoco están mal. 

4. El tercer domingo de Adviento, el sacerdote se viste de rosa. No, no es un signo del fin de los tiempos ni una apostasía clerical ante el lobby GLTBXYZ. De hecho, quizá sería más apropiado decir color salmón. O naranja-rosáceo.

La razón es que ese domingo es el domingo Gaudete (en latín, “alegraos”). Sin ser aún un domingo navideño, ya está avisando de que está cercana la Navidad, para que los cristianos nos alegremos. Si el sacerdote no utiliza la casulla anaranjada para el domingo Gaudete, quizá sea porque la parroquia no tiene casulla de ese color. Podría ser una buena idea regalar una a la parroquia. Si se pone en la iglesia una corona de adviento, la vela correspondiente a este domingo suele ser rosada también.

5. En la fiesta de la Inmaculada, que siempre cae en Adviento, se usa casulla azul. Y eso también es invento español. El azul no es un color propiamente litúrgico y sólo puede usarse en esa fiesta y en los países del antiguo Imperio Español (Hispanoamérica, Filipinas, partes de Estados Unidos, etc.), como reconocimiento por parte de la Santa Sede del hecho de que España defendió siempre esta doctrina, aun antes de que fuera proclamada como dogma.

6. El verdadero tiempo dedicado a la Virgen en la Iglesia es el Adviento y no el mes de mayo. La devoción del mes de mayo es algo estupendo, por supuesto, pero litúrgicamente el Adviento es el tiempo de la Virgen, porque es el tiempo de la espera del Mesías, junto con Nuestra Señora, que le esperaba con la fe y también físicamente, al estar embarazada. La advocación propia de este tiempo es la “Virgen de la O”, que hace referencia a una serie de antífonas de la liturgia de Adviento, que empiezan por O (Oh Enmanuel…., Oh Llave de David…, etc.).

7. Un santo para encomendarse a él durante el Adviento: San Juan Bautista. Su misión fue, precisamente, preparar el camino al Señor y anunciar su venida. Es el santo por excelencia del Adviento. Lecturas para el Adviento: los profetas, sobre todo Isaías.

8. Aunque parezca mentira, el Adviento no es Navidad. Sí, ya sé que, en nuestras ciudades, las luces de Navidad están puestas desde mediados de noviembre, los villancicos suenan en todas las tiendas y las películas de la televisión tratan sobre “salvar la Navidad”. Pero eso se debe a que el mundo, en realidad, no va a celebrar nada en Navidad, así que no necesita prepararse para ello. En cambio, nosotros tenemos que prepararnos para celebrar un hecho que cambió el mundo y nuestras propias vidas: la Encarnación y el Nacimiento del Hijo de Dios. La Navidad es una pascua, un paso del Señor, y tenemos que preparar el corazón para que no pase de largo por nuestra vida. Por eso, la invitación fundamental del Adviento es a estar en vela, a orar, a despertar del sueño de la muerte y avivar el deseo de recibir a Cristo.

Para los que somos muy torpes, la Iglesia nos lo enseña gráficamente, con la liturgia. Durante todo el Adviento, las vestiduras litúrgicas son moradas y se omite el Gloria en la Misa del domingo, de modo que habría que ser ciego y sordo para no darse cuenta (o no ir a Misa, que es algo más habitual, por desgracia).

9. El Adviento tiene dos partes, porque es una preparación para dos venidas. Sí, dos venidas. La primera parte del Adviento, hasta el día 16 de diciembre, prepara para la Segunda Venida de Cristo, para la Parusía del fin de los tiempos. Y las lecturas en la Misa, si se fijan, se centran en el fin del mundo. En la segunda parte del Adviento, entre el 17 y el 24 de diciembre (los días que “inventó” el Concilio de Zaragoza), las lecturas y la liturgia se refieren ya explícitamente a la preparación de la Navidad.

10. La última palabra, se la dejamos a Dios: “Ahora es tiempo de gracia, ahora es tiempo de salvación“. Así que ya lo saben. A convertirse. O, mejor aún, a dejarse convertir por Dios.

Los esclavos del Mundial de Catar

Catar es uno de los países más ricos del mundo, pero también uno de los que mantiene mayor número inmigrantes esclavizados y explotados, en el sector de la construcción. La Copa Mundial de fútbol del 2022, y sus preparativos, es un ejemplo. Mientras tanto, se discuten las consecuencias para los jugadores por ir a un país con un calor tan extremo.


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Ojalá...

"Ojalá Fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas cualidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia"

José Antonio Primo de Rivera
Noviembre de 1936

martes, 12 de noviembre de 2013

Esperanza hacia la vida: La causa de Anaís Cabezas


Programa documental realizado por el equipo del programa Fuera de Plató de la productora VG Producciones, para conocer y divulgar la causa de Anaís Cabezas Blanco. 

Más información sobre la causa y como sumarse a ella en la página web: http://www.esperanzahacialavida.es

martes, 29 de octubre de 2013

El prior de un monasterio, ex-maestro de Yoga formado en la India, advierte: «No hay Yoga Cristiano»

«No hay yoga cristiano, sino que hay cristianos que hacen yoga», dice quien fuera maestro de esa disciplina que es, advierte, un camino de vida. Hoy el belga Joseph-Marie Verlinde es sacerdote y Prior de un monasterio en Francia. Su diáfana reflexión sustentada en la experiencia cuestiona los argumentos que presentan al yoga como simples y benéficos ejercicios de acondicionamiento físico y psíquico.

Joseph-Marie Verlinde

Dejó una carrera científica que iba en ascenso y viajó a la India para ser un auténtico cultor del Yoga. También cultivo prácticas del esoterismo y necesitó ser exorcizado. Sus advertencias a los católicos están fundadas en la experiencia.

En su libro «La Experiencia Prohibida», del que presentaremos algunos extractos, amén de pasajes de una entrevista emitida por «Net For God Production» nos transparenta verdad y la pasión por su respuesta fiel a Dios, quien finalmente conquistó su alma.

Apenas con 20 años ya era un aventajado científico en el Fondo Nacional de Investigación Científica de Bélgica, cuando se hizo parte de la gran revolución cultural de 1968. «Yo era investigador de Química Nuclear y los medios científicos y de investigación se encontraban en plena efervescencia. En ese momento, me dejé llevar por esa ola. Me enfoqué hacia las propuestas de oriente que invadían el horizonte de la cultura occidental».

Ni su sólida educación cristiana, como tampoco la innata cualidad crítica de su ser científico impidieron que fuere impactado por el movimiento de estructuras en la sociedad de la época. Y un día cualquiera, se quedó absorto ante un afiche publicitario que invitaba a practicar la Meditación Trascendental. Aquello de ser una «vía simple, fácil y eficaz», dice, para llegar a estados superiores de conciencia y una autorrealización plena, era irresistible. «Me entregué a practicar intensamente -detalla- hasta el punto de que llegué a encontrarme tan ensimismado como si estuviese fuera de la realidad e incapaz de asu­mir mi labor en el laboratorio donde trabajaba».

Es entonces cuando conoció a un renombrado seguidor del yoga, llamado Maharishi Mahesh Yogi. «Como prestaba una atención especial a los hombres de ciencia, me recibió cordialmente. Empezó haciéndome practicar la técnica aún más intensamente, pues, según él, las dificultades que experimentaba se debían a que debía relajar tensiones profundas. Tras ese tiempo de «purificación», me propuso conver­tirme yo mismo en maestro de la meditación, y me formó para ello».

Por casi tres años exploró en las afamadas bondades del yoga, permaneciendo en una comunidad espiritual (Ashram) en la India. Pronto fue entrenado, allí, en la cuna del Yoga, descubriendo, dice, que la práctica «era una gran liturgia. Mientras que aquí, los occidentales hacían y hacen yoga como ejercicios de relajación. Incluso cuando le dije al gurú en un viaje a Alemania que los europeos estaban haciendo yoga para relajarse, él tuvo un ataque de risa. Luego, pensó por un momento y dijo «esto no evitará que el yoga haga su efecto». Quedó estremecido y reflexionando sobre esto en su libro «La experiencia prohibida» recuerda que a pesar de vivir belleza, armonía y serenidad durante sus prácticas… «toda mi naturaleza podía exultar con una sobriedad indescriptible, salvo la punta fina de mi alma que seguía insatisfecha, deseando al Amado…»

Joseph-Marie señala en su libro que el Yoga es en todo un camino ajeno al que confiesa la Fe. En el horizonte cristiano, precisa, «la elevación de que se habla es una salida de uno mismo hacia Dios y hacia los demás, en una entrega caritativa a ellos». Luego agrega que este no es el horizonte del Yoga, que en sí es… «una inmersión en uno mismo para disfrutar de manera narcisista del propio acto de ser, en un éxtasis solitario… el yogui se pone en camino hacia su propia realidad «absoluta», de la que quiere gozar sin compañía de nadie», sentencia.

Tiempo después, con vagas pero permanentes luces de nostalgia por Dios, la visita de un médico naturista remecería a Joseph-Marie. «Nuestros cuerpos estaban maltratados por el intenso ejercicio que realizábamos allí y este naturista era cristiano. Como yo era una suerte de secretario personal del gurú lo recibí. Nos pusimos a conversar y él me preguntó «¿Usted es cristiano?, ¿Está bautizado?», le dije «¡claro!». Y me devuelve otra pregunta «¿Quién es Jesús para usted?». Es difícil de expresar, pero percibí que ahí Jesús me decía «Hijo mío… ¿cuánto tiempo me harás esperar?». Luego de eso, me di cuenta que era amado incondicionalmente, que no había ninguna sombra de juicio en la mirada, no había penitencia, sino compasión. Una ternura infinita, un mar de misericordia se derramaba sobre mí y yo lloraba, lloraba todas las lágrimas de mi arrepentimiento». No pasó mucho tiempo para que Joseph-Marie se viera revestido con la fuerza necesaria para abandonar el Ashram y las prácticas del gurú.

Tomó un avión de regreso a Bélgica. Con apenas un bolso arribó a Bruselas. Sin embargo, sintiéndose lleno de temores, confuso, en vez de buscar ayuda en personas de iglesia, recurrió a personas que le parecían ser más idóneos para aclarar sus inquietudes. «Estaban adaptados a la corriente de las tradiciones transmitidas del hinduismo, pero tenían también como referente los evangelios. Puse mi confianza en este grupo que se decía «cristiano», pero la verdad es que mezclaban energía y reencarnación. Y bien, no lo sabía en ese momento, pero había entrado en una escuela esotérica».

Comenzó a naufragar en ese ambiente y pronto vino un giro más radical en aquella comunidad. «Dimos el giro al ocultismo. Me vi en prácticas ocultistas, en el ámbito de lo que se llamaría hoy «Terapias Energéticas». Es decir, manipular las energías ocultas con el fin de obtener curaciones. Me volví amigo de un naturista y se admiró de mis «habilidades» como médium usando las fuerzas ocultas sin dificultad para penetrar en la mente de otros. Estas sesiones de curación ocupaban todo mi tiempo libre. Pues, en realidad no había «sanación», solamente un desplazamiento de síntomas».
«Aun así, comencé a participar de la Eucaristía -puntualiza- aunque no me había atrevido a confiar en los representantes de la iglesia, y prolongaba mis tiempos de oración con el Santo Rosario. Paulatinamente tomé conciencia de la enajenación sutil que padecía a raíz del trabajo con estas entidades. Sobre todo, cuando un día se manifestaron».

Honesto Joseph-Marie confidencia que escuchó extrañas voces en su trabajo. «Tenía un grupo de manipulaciones que llamábamos «colectividad magnética». Y en un profundo silencio oía a alguien y decía cosas, pero en la realidad, nadie me llamaba. Estaba muy preocupado, ya que se repetía siempre. Entonces, se lo comenté a los dirigentes del grupo, quienes se rieron y me dijeron: «Para nada. No te lo hemos dicho, pero es evidente que ejerces tales poderes sin la ayuda de los espíritus. Son ángeles sanadores».

Pero continuó esclavizado por estos «ángeles sanadores» al extremo que en un viaje a París cuando acudió a una Eucaristía al mediodía, en el momento de la consagración, «cuando el sacerdote dice «por Él, con Él y en Él», escuché a estos seres blasfemar vergonzosamente de Cristo. Quedé petrificado. En ese instante comprendí que había sido engañado, abusado. Al final de la celebración, busqué al sacerdote y le conté mi historia. Y me respondió: «eso no me asombra. Soy el exorcista de la diócesis». Luego de este primer encuentro de liberación -y este detalle es muy importante-… iba todos los días a misa y no pasaba nada, los espíritus o entidades se ocultaban. Sabían que era mejor quedarse quietos. Pero la autoridad que tenía el sacerdote los obligó a rebelarse, para hacer la gran limpieza. Pude ser finalmente liberado con oraciones intensas», confidencia.

La llamada al sacerdocio maduraba en el corazón de Joseph-Marie desde que había regresado de la India. «Esta vez –señala- decidí aferrarme a la Iglesia, tomándome el tiempo necesario para comprender mi historia a la luz del Evangelio». Es así que luego de diez años de formación fue ordenado sacerdote en 1983 integrándose a la Comunidad Monástica de San José, donde es Prior de un monasterio, en Francia, hasta la fecha.


lunes, 21 de octubre de 2013

Present!

Que Déu, que li va donar l'etern descans, a nosaltres ens ho negue fins que hàgem sabut guanyar per a Crist la collita que va sembrar la seua mort.